
«Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos»

Mi primera contemplación de la encarnación, del nacimiento de Jesús, la tuve en mi experiencia de prenoviciado. En México, los prenovicios somos enviados a vivir y a colaborar en una misión jesuita durante un año completo. Es algo parecido al Magisterio, vivimos, trabajamos y compartimos como si fuéramos jesuitas, pero con la pregunta del llamado sobre la mesa.

Pero, con todo y todo,
no soy
-aunque para algunos resulte una locura-
el poema de la desdicha.

«¡Aclamen al Señor, toda la tierra!»

«… Y dará a luz un varón a quien le dará el nombre de Emmanuel: Dios-con-nosotros»

«Los ciegos ven y los cojos andan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva»

Cuando hablamos de psicoterapia, sobre todo las personas que estamos en una relación cercana a esta labor, usualmente nos enfocamos en las técnicas, los modelos o las perspectivas que nos permitirán lograr el cambio en el consultante.

«Preparen el camino del Señor»

«El amor es la manera de cumplir la Ley»

Pocos años después de perder a mi padre, llevé a mi madre a conocer Oaxaca; y ahí, en un baile público, una canción tradicional nos devolvió la esperanza: el amor de Dios tiene la última palabra en la vida, y también en la muerte.