
En teología pueden reconocerse tres grandes dimensiones: la divina, la humana y la cósmica. Hemos abordado las dos primeras. Adolphe Gesché denuncia en el volumen sobre el Cosmos de su obra, Dios para pensar el gran olvido en el que la tradición cristiana ha hundido a la tercera

«Dios mío, Dios mío, ¿por qué me abandonaste?».

Las realidades juveniles de hoy no podrán plantearse un proyecto de vida que les dé sentido o rumbo si no han experimentado la profundidad de la esperanza.

María de los Ángeles Gómez Pérez es originaria de Chilón, Chiapas, y forma parte del CABVI o Centro de Armonía y Buen Vivir de la Misión de Bachajón atendida por los jesuitas.

La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos.

«¿Hasta cuándo, Señor, durará tu cólera?».

En el diario espiritual anotamos lo que percibimos que Dios nos comunicó en la oración o a lo largo del día. Nuestras entradas pueden incluir también elementos del contexto en el que nos encontramos cada día y que sean útiles para ubicarnos después en las situaciones que estábamos viviendo

Queda claro que la materia, en su base esencial, como el espíritu, es relación en movimiento. Aquí encontramos algunas coincidencias entre la física y la teología. Pero el espíritu, al menos según la fe cristiana, va más allá: es inteligente y consciente, y por lo tanto su movimiento no es aleatorio. Tiene voluntad propia y es creativo.

«En cambio, los publicanos y las prostitutas sí le creyeron».

«¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?».