
Hablar de paz en los tiempos actuales es un ejercicio que trasciende lo conceptual, lo ético, lo político o lo filosófico. Hablar de paz en los tiempos actuales es un ejercicio que trasciende lo conceptual, lo ético, lo político o lo filosófico. Es un anhelo que vivimos día con día y que se hace más fehaciente a partir de la realidad que enfrentamos actualmente en un país como México.

Hay actividades humanas que, aun en su apariencia más sencilla, esconden una pedagogía profunda para la vida. El deporte es una de ellas.

El underdog no es simplemente el débil en una contienda deportiva —o de cualquier otra índole—, sino aquél que, desde el inicio, queda excluido de toda consideración competitiva y cuyo desafío inesperado a los más fuertes rompe la arrogante predictibilidad del destino.

¿Y si el deporte fuera algo más que competir, ganar o mantenernos en forma? En cada zancada, en cada canasta, en cada gol o en cada caída se esconde una oportunidad de descubrir quiénes somos y hacia dónde caminamos.

Fernando Ortíz Cueva, mejor conocido como Sofo, describe su vida como una búsqueda constante y un continuo preguntar. Así fue como llegó al celtismo.

Marty está dispuesto a todo para alcanzar sus metas. Escribir todo no es una exageración, sino una realidad llevada al extremo. ¿Qué estaríamos dispuestos a llevar a cabo para conseguir nuestros sueños?

Han toma como punto de partida las reflexiones de la filósofa francesa Simone Weil, utilizándolas como un contrapunto crítico que desmantela la lógica del yo del rendimiento, del consumo y de la dispersión, tan celebrada en la actualidad, para poner en el centro aquello que aún sostiene nuestra esperanza.

Fragmentos de la carta del Santo Padre León XIV «La Vida en Abundancia» sobre el

En este número no queremos hablar del juego desde la nostalgia de otro tiempo, sino como un lenguaje común de encuentro. Nos interesa mirar las posibilidades que habilita. Pensar el juego como una opción real de comunión, a pesar de nuestras diferencias, de nuestras creencias y de nuestras carencias; el juego como un sustento para la paz.

«Vengan a mí, todos… aprendan de mí».