
«Tu poder es el fundamento de tu justicia».

Mi vida ha estado muy influenciada por la educación y el deporte; siempre han ido

«Dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen».

Este texto se escribe a 58 días del inicio de la Copa Mundial de Futbol 2026. Mientras el mundo se prepara para la mayor justa deportiva del planeta la realidad global se tensa con conflictos abiertos entre Estados nación que, desde su poderío militar y económico, parecen apostar por la aniquilación de sus adversarios.

Cuando un país experimenta un cambio radical, políticamente hablando, como el fin de una dictadura o una transformación democrática profunda, lo que regularmente sucede es un cambio de régimen, es decir, la confección de otras reglas para acceder, mantener, distribuir y generar contrapesos al poder político.

Nos entusiasma presentar esta selección de cuadernos con la que buscamos abordar el deporte como medio para la paz y el encuentro.

Hablar de paz en los tiempos actuales es un ejercicio que trasciende lo conceptual, lo ético, lo político o lo filosófico. Hablar de paz en los tiempos actuales es un ejercicio que trasciende lo conceptual, lo ético, lo político o lo filosófico. Es un anhelo que vivimos día con día y que se hace más fehaciente a partir de la realidad que enfrentamos actualmente en un país como México.

Hay actividades humanas que, aun en su apariencia más sencilla, esconden una pedagogía profunda para la vida. El deporte es una de ellas.

El underdog no es simplemente el débil en una contienda deportiva —o de cualquier otra índole—, sino aquél que, desde el inicio, queda excluido de toda consideración competitiva y cuyo desafío inesperado a los más fuertes rompe la arrogante predictibilidad del destino.

¿Y si el deporte fuera algo más que competir, ganar o mantenernos en forma? En cada zancada, en cada canasta, en cada gol o en cada caída se esconde una oportunidad de descubrir quiénes somos y hacia dónde caminamos.