Nos entusiasma presentar esta selección de cuadernos con la que buscamos abordar el deporte como medio para la paz y el encuentro. Partimos de tres intuiciones que orientan el eje temático de este trimestre: 1) entender el juego y lo lúdico como actos realizados en plena alegría, dentro de un marco de reglas compartidas que ordenan el encuentro y lo distinguen de la vida cotidiana; 2) la competencia no como aniquilación del otro sino como una tensión necesaria entre pares que eleva el ritmo y exige lo mejor de cada uno, y 3) el juego como medio para el encuentro y vehículo de paz.
Abrimos con un texto de María del Pilar Rodríguez Martínez, doctora en Psicología del Aprendizaje Humano, quien ofrece una perspectiva clave sobre el deporte como práctica que sostiene la paz y la esperanza: «Una herramienta con posibilidades únicas para la educación pública y la movilización social».
Seguimos con el cuaderno del investigador en temas de integridad deportiva, Alban Zohn, que aborda la dicotomía entre vicio y virtud en el deporte y expone con gran claridad los hilos detrás del esfuerzo que habilitan a su vez el discernimiento, la reflexión y el crecimiento de los deportistas, ofreciendo una oportunidad para cultivar la sabiduría práctica y otras virtudes.
Desde la psicohistoria, el deporte y la excelencia humana, Guillermo Dellamary Toral aporta elementos para mirar el deporte como un escenario comunitario que acompaña a la persona en sus procesos deportivos: «No basta con tener un cuerpo preparado; hace falta un alma educada en el sentido del límite, del esfuerzo y del respeto», apunta.
En clave de antropología e historia, el periodista Miguel Ángel Lara Hidalgo trae a la mesa el trabajo de los jesuitas en las misiones paraguayas, donde la práctica deportiva de los pueblos indígenas de la región se ve enlazada con el balón de caucho del árbol en el Manga Ñembosarái.
Finalmente, Gustavo A. González Castañeda, S.J., con trayectoria en el ámbito educativo y religioso en México, nos habla de cómo el cine ha representado el papel del underdog, recurso narrativo que revela cómo la existencia humana no queda clausurada por los límites ni los fracasos.
Esperamos que estos aportes contribuyan a una lectura profunda sobre el tema, en medio de la justa deportiva del Mundial que convoca a tantas almas al encuentro con los demás.

«La villa olímpica es una metáfora habitada de lo que la humanidad podría ser. Personas formadas en sistemas distintos, provenientes de geografías lejanas y marcadas por costumbres diversas logran convivir bajo un mismo techo simbólico sin anular sus diferencias».
Guillermo Dellamary Toral





