Evangelio del domingo 20 de septiembre

«¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?».

SEPTIEMBRE

  • Isaías 55, 6–9
  • Salmo 144
  • Filipenses 1, 20–24.27
  • Mateo 20, 1–16

§ ¿Cuánto nos preocupa el «más allá?». Quizá haya pasado de moda hablar de «la otra vida», pero sin esta imagen se pierde mucho de la profundidad que nos traen las lecturas. Comenzamos el camino con Isaías, él nos habla de un «mientras», con esto divide el tiempo entre el ahora y el tiempo que vendrá. Junto con esa alegoría temporal habla que entre nosotros y Dios se abre un espacio, tan lejano como el cielo de la tierra. Con estas imágenes el profeta coloca las coordenadas: cielo y tierra, el ahora y lo que vendrá.

§ El salmo toma esa distancia entre Dios y nosotras, sus creaturas, y la llena de colores, para que podamos entrar de manera justa en ella. Ese espacio, esa grandeza incalculable, no es un distancia lejana y fría. Al contrario, el Señor llena con su amor todas sus obras, pinta de colores el ‘mientras’ para mostrar que no está lejos de aquellos que lo buscan. Es justamente de esta búsqueda de la que Jesús hablará.

§ El relato de los trabajadores es una parábola, o sea, una imagen que quiere quebrar nuestro piloto automático y hacernos entrar en otra lógica, la del Reino. En nuestra sociedad estamos acostumbrados a medir, cronometrar y colocar indicadores. Pensamos que entre más control tengamos de la vida, mejor viviremos y más justos podremos ser. Jesús invierte el orden, lo verdaderamente importante es la búsqueda, permanecer en ella y no desistir. Si somos lo suficientemente afortunados para encontrarlo rápidamente, excelente, pero eso no nos hace más o mejores.

Quien busca es quien reconoce la distancia, sabe habitar el ‘mientras’ de la vida, y se empeña por entero en practicar el amor, así como Dios obra para llenar de colores el espacio. Seamos buscadoras, no dejemos que nuestro deseo de infinito se convierta en números estériles, porque será en ese momento cuando la distancia deje de ser oportunidad salvífica y se vuelva rencor contra los otros y contra nosotros mismos.

Ilustración: ©Tzitzi Santillán

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Síguenos en nuestras redes sociales
Suscríbete al boletín semanal

    Artículos relacionados