
Ésta es una entrevista realizada al sacerdote Juan Carlos Zesati, maestro en Innovación Social y Economía Solidaria por la Universidad de Salamanca.

Con este número queremos celebrar los diez años del pontificado de Francisco, sobre todo la segunda etapa marcada por su encíclica Fratelli tutti y los sínodos de la Amazonia y de la Sinodalidad, eventos que han cambiado notablemente el rumbo de la Iglesia.

Al pensar sobre la herencia espiritual del papa Francisco hemos de poner atención al modo en que ha recogido los sufrimientos y deseos de la humanidad y les ha buscado respuestas integradoras, radicalizadas desde la Buena Nueva de Jesús para los pobres.

La lucha contra los abusos en la Iglesia representa, hasta este momento, un progresivo esfuerzo de casi cuarenta años. Un camino a largo plazo que exige un conocimiento cada vez más profundo de esta dolorosa realidad.

El papa Francisco ha sacado a la luz el tema de la sinodalidad. Una palabra que era escuchada con poca frecuencia ahora resuena por todas las diócesis. La razón es el tema del Sínodo de los Obispos: «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión».

En octubre de 2012, en Buenos Aires, estreché la mano al cardenal Jorge Mario Bergoglio durante un mensaje que ofreció a periodistas y editores. Aquella intervención suya fue lacónica, pero, en retrospectiva, profética.

Una manera provocativa de percibir los cambios del catolicismo a lo largo de la historia consiste en analizar las parodias que sus opositores han confeccionado para criticarlo y hasta para ridiculizarlo.

2023 comenzó con una agenda política muy cargada, sobre todo por tres procesos que se desarrollarán a lo largo del año: la culminación de la reforma electoral, conocida como «Plan B» por la bancada del Movimiento Regeneración Nacional (Morena); las elecciones para gobernador en el Estado de México y Coahuila, y una percepción más clara —seguramente para diciembre de este año— sobre las candidaturas presidenciales y las posibles alianzas entre partidos para 2024.

Si algo define a la periodista Marcela Turati es su forma siempre generosa de moverse por el mundo y, en el camino, y de forma muy sutil, también mover voluntades.

Cuando Jorge Mario Bergoglio salió al balcón de la Plaza de San Pedro y se presentó como Francisco, el nuevo obispo de Roma, venido de “los fines del mundo”, los gestos del primer papa jesuita capturaron las miradas por su sencillez y espontaneidad que rompen con esquemas, pero que demuestran una forma de cómo quiere que seamos Iglesia: caminando juntos.