
La más importante de las muchas actividades de este grupo fue la celebración eucarística realizada el 16 de noviembre de 1965 en las Catacumbas de Domitila, al final de la cual los alrededor de cuarenta obispos presentes se comprometieron con una Iglesia pobre y al servicio de los pobres y, en consonancia, con un estilo personal de vida pobre, alejado de todos los símbolos de riqueza y poder y de todos los privilegios.

Los valores del deporte tienen la capacidad de unir personas, derribar barreras y crear espacios de encuentro entre culturas y generaciones.

En suma, Magnifica Humanitas no es un texto contra la tecnología pese a cuestionar sin ambages el paradigma tecnocrático; su crítica no le lleva a descartar los aportes que puede traer consigo la Inteligencia Artificial. La encíclica es, ante todo, una invitación a discernir cómo y dónde se usa esta tecnología, para cuidar lo humano.

La elección de León XIV el 8 de mayo de 2025 llegó con especulaciones sobre si seguiría o no el camino que había trazado el papa Francisco.

Cuando empecé mi formación en la vida religiosa no tenía mucho conocimiento sobre religiosas y congregaciones, apenas empezaba a tener contacto con algunas de ellas; tenía una idea muy general de que las religiosas ayudan a las personas, pero esto lo entendía sólo desde el dar, es decir, una ayuda asistencialista a los más pobres.

El 15 de mayo de 2026, León XIV firmó su primera encíclica, Magnifica humanitas («la grandeza de la humanidad»), siguiendo esta tradición de su antecesor y reafirmando la necesidad de reflexionar y responder a la revolución tecnológica que las ciencias cognitivas.

Una experiencia profunda de humanidad no puede ser individual: es siempre colectiva y, por lo tanto, política. Así lo recuerdan las consignas feministas al afirmar que «lo personal es político», incluso cuando lo personal se vincula con la mística.

La exótica, provocadora y polarizadora gira en México de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, puede leerse desde muchas perspectivas.

Conversamos con Mariana Méndez-Gallardo, doctora en Filosofía, escultora, teóloga y profesora del Departamento de Filosofía y Humanidades del ITESO, quien habita cruces poco comunes: el pensamiento, la fe y la escultura.

En la vida de la Iglesia, los sacerdotes están llamados a acompañar, sostener y servir a sus comunidades, pero también ellos pueden atravesar momentos de dificultad que requieren cercanía y apoyo.