
La película no se distrae en lo seráfico –quizá porque eso le corresponderá en todo caso a la protagonista– pero persigue esas miradas de desconcierto que el padre de Ainara, Iñaki (Miguel Garcés) y su tía Maité (Patricia López, espectacular) no logran asir a ninguna certeza: ¿Qué le ha faltado a Ainara? ¿Su madre? ¿Su espacio? ¿Amor? ¿Deseos?

Conversamos con Mariana Méndez-Gallardo, doctora en Filosofía, escultora, teóloga y profesora del Departamento de Filosofía y Humanidades del ITESO, quien habita cruces poco comunes: el pensamiento, la fe y la escultura.

Roberto Carlos Ábrego forma parte de la Iglesia anglicana en la diócesis de Europa, en Alemania, pero ha experimentado en carne propia el ecumenismo al provenir de una familia con raíces en distintas iglesias y al haberse formado en la Compañía de Jesús.

El libro de Juan José Tamayo nos propone un itinerario para recorrer un amplio arco de propuestas que, partiendo desde el fundamento común de localizar los aires liberadores del Espíritu de Dios.

El Sábado Santo representa un profundo silencio teológico y existencial, es un tiempo de silencio, duelo y plegarias, caracterizado por la solidaridad de Dios con las víctimas inocentes de la historia.

A continuación comparto algunas recomendaciones de cine que, desde distintos relatos y lenguajes, evocan el mensaje de vida del Resucitado. Son historias donde la experiencia humana se entrecruza con personajes que, en medio de la fragilidad, el dolor o la incertidumbre, deciden plantarle cara a la desesperanza y apostar por la vida, la dignidad y la esperanza.

También es un outsider porque no es un partisano afiliado o identificado a alguno de los grupos en disputa discursiva dentro de la misma Iglesia católica.

Este artículo pretende en el fondo responder, con las evidencias con las que contamos a menos de un año de la elección de Roberto Prevost como papa León XIV, a la pregunta sobre las continuidades o discontinuidades que podemos vislumbrar en el desempeño del nuevo pontífice.

Todo primer año de pontificado está marcado por la expectativa: no sólo por lo que el nuevo papa dirá o hará, sino por lo que la Iglesia y el mundo esperan que encarne.

No sé cómo escribir esto, «a rodilla pelona» me aconsejó un amigo sacerdote y, aunque me causó gracia la expresión, es muy cierta. Hay cosas que solo de rodillas en oración humilde ante el misterio, se pueden meditar. Esta reflexión es un ir y venir, no pude hacerla de otro modo y pido disculpas si eso confunde.