
«Misericordia, Señor, hemos pecado»

«Misericordia, Señor, hemos pecado»

Los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas concuerdan al relatar el episodio de la Transfiguración de Jesús. En este acontecimiento vemos la respuesta que el Señor dio a sus discípulos cuando estos manifestaron incomprensión hacia Él.

Con el rito de la imposición de ceniza iniciamos la cuaresma. Es significativo que la liturgia sugiera que la ceniza que se bendice provenga de los ramos que el año anterior proclamaron: ¡Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor!

«Misericordia, Señor, hemos pecado»

Puesto que el tema del “amor” es muy amplio, sería demasiado pretencioso, buscando su significado, pretender abarcar el panorama bíblico, y ni siquiera el Nuevo Testamento. Es necesario circunscribirlo en los límites que exige la naturaleza de este escrito.

«El Señor es compasivo y misericordioso»

Esta reflexión muy sintética surge de la costumbre de acompañar a las comunidades indígenas ñuhú, náhuatl y masapijní de la sierra de Huayacocotla, lo que hemos visto y oído en ellas, en contraste con la sociedad dominante.

Mucho se ha insistido, en años recientes, sobre cómo encarar desde la Iglesia católica, el reto de sostener la fe en un mundo fragmentado en su interior y amenazado en su propio devenir.

«Dichoso el que cumple la voluntad del Señor»