
El exrector de la UCA de El Salvador considera que la embestida de los Ortega-Murillo contra los jesuitas se debe “a su libertad y al respaldo dado a la vida y derechos de los nicaragüenses”, en referencia a la acusación de “terrorismo” e incatutación de todos los bienes de la Universidad Centroamericana en Managua.

San Agustín de Hipona, el gran converso, el doctor de la Gracia, el retórico extraordinario, el enamorado de Dios, la inteligencia apasionada ¿por dónde se puede abordar una breve reflexión sobre él? Eso es muy complicado, no porque falten elementos, sino porque sobran.

Me pregunto qué llevarán los nicaragüenses en sus bolsillos. Hace unos meses estuve de misión en un albergue en Veracruz y conocí a cientos de personas migrantes: hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, haitianos, venezolanos, nicaragüenses

¿Es posible medir con objetividad la pobreza de un país? ¿Qué nos dicen realmente los estudios estadísticos que publican periódicamente organismos como el Banco Mundial, el Inegi, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, entre otros? Pero, sobre todo, ¿cómo abordar estos datos desde una perspectiva de Derechos Humanos?

El nombre del segundo libro de la Biblia, Éxodo, es una palabra griega que significa “salir” y apunta al pueblo de Israel saliendo de Egipto. Sin embargo, este libro no fue escrito originalmente en griego, por lo que Éxodo no es su nombre original.

La Plataforma Puebla–Huayacocotla de la Provincia Jesuita de México dio un paso importante en la investigación sobre la experiencia de la gente del pueblo otomí de Texcatepec en los campos agrícolas de producción de fruta en «el otro lado», como comúnmente se le dice a los Estados Unidos de Norteamérica.

Una vez que la noche pasa y que la tormenta se espanta, regresas a ver aquellas huellas que un día salieron corriendo de casa, para vivir aquello que se buscaba.

Sentada en el café del Centro Cultural de la universidad jesuita Antonio Ruiz de Montoya, en Perú, como acreedora a la beca AUSJAL de mi universidad en México, recuerdo con alegría aquella niña que fui a los 15 años cuando, a través de las ventanas de un camión suburbano, veía la grandeza de esa ciudad extraña que me parecía Guadalajara y pensaba en todas aquellas cosas que aún no conocía.

Me sumergí en el misterio de Dios como expresión de la vida que, paciente y permanentemente, se entreteje en las grietas más insospechadas. La vida es un flujo que se mueve a medida que la conciencia se eleva y avanza hacia la verdadera comunión universal.

El peligro de conocer demasiado un relato es que ya no puede sorprendernos. Nos anticipamos a lo que ya sabemos y ese conocimiento excesivo nos hace tropezar sobre el material acumulado, impidiéndonos que se revele lo inédito.