
«Se necesita resignificar la seguridad y la justicia, llenarlos de contenido ético, para caminar hacia la paz, y ahí las religiones tienen mucho que aportar a la construcción de la agenda nacional de paz», fueron parte de las conclusiones del Foro Justicia y Seguridad realizado con líderes religiosos, el pasado 30 de agosto, en las instalaciones de la Fundación Manu en la Ciudad de México.

Los mexicanos constituyen una de las poblaciones más grandes de inmigrantes en Estados Unidos y

Xaviera es nicaragüense. Es madre de dos niñas pequeñas, Aisha y Sophie. Y desde hace años es parte de la comunidad de exiliados que tuvieron que salir de Nicaragua, huyendo de la dictadura encabezada por Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Los cristianos creemos en la resurrección de los muertos, pues «si Cristo no hubiese resucitado, vana sería nuestra fe», pero también tendemos a pensar en esta resurrección como un momento escatológico muy puntual.

Se ha escrito que en Chile se conmemoran más las derrotas que las victorias, como si los sufrimientos colectivos hubiesen templado más el espíritu nacional que los festejos triunfales. No es de extrañar entonces que una vez más la mirada se vuelva hacia el 11 de septiembre de 1973 cuando han transcurrido 50 largos años cargados de novedades.

Las experiencias presentadas de acciones noviolentas de sectores de la Iglesia, en la primera Conferencia sobre «Noviolencia y Paz Justa: contribución a la comprensión y al compromiso católicos con la noviolencia» en 2016, en distintas partes del mundo, fueron muy ricas y variadas, partiendo de algunas concepciones comunes, en el sentido que la Iglesia institucional debe exponerse públicamente mucho más en los conflictos violentos, saber interpretarlos desde las etapas de gestación y génesis, prevenirlos, crear grupos de intervención directa.

En un mundo cada vez más desigual y golpeado por la corrupción, la violencia, la individualidad y los intereses propios, y ante naciones cada vez más inestables, existen personas que sueñan con vivir en un mundo mejor; personas que, en busca de lo que sueñan, viven las peores experiencias al viajar en un tren expuestas a fríos o calores extremos y con riesgos de caer y sufrir fracturas de huesos, adquirir enfermedades, pasar hambre y vivir atracos, secuestros y desapariciones por parte de la mafia.

Nos acercamos a la primera sesión de la Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, ahora convocado con el tema Sinodalidad. Por ello, desde la Red Laical Latinoamericana vemos una gran oportunidad de compartir diferentes reflexiones y aportes que nos ayuden a conocer, entender y participar en este emocionante proceso de renovación, al que el papa Francisco nos ha convocado como Iglesia pueblo de Dios.

Al realizarse las elecciones conocidas como las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias), los electores expresaron su opinión y sentir en medio de un clima político marcado por la incertidumbre respecto al manejo de los dos grandes temas nacionales: la inseguridad y la situación económica; ámbitos que no se pueden desligar de la valoración sobre quienes ejercen el poder y a quienes se les atribuye las responsabilidades por acciones u omisiones.

El 21 de julio de 2023, el presidente Andrés Manuel López Obrador recibió en Palacio Nacional a Estela de Carlotto, madre buscadora de las abuelas de la Plaza de Mayo de Argentina. Con 45 años de lucha contra la desaparición forzada de personas –crimen de lesa humanidad cometido contra más de 30 mil personas durante la dictadura militar en el país sudamericano–, la activista y defensora de los derechos humanos expresó: “yo estoy muy agradecida con el señor presidente por haberme recibido” […] lo que está pasando en este país, de bueno o de malo, también lo vivimos en Argentina».