
En este mes de febrero el Papa Francisco nos invita a orar por las parroquias: “Oremos para que las parroquias, poniendo la comunión en el centro, sean cada vez más comunidades de fe, fraternidad y acogida a los más necesitados”.

¿Por qué nos hemos desconectado del sostén de la vida? El ecofeminismo se ha planteado esta pregunta por, al menos, un par de décadas. Resulta evidente que nuestra relación con la casa común ha sido, principalmente, devastadora.

Los primeros quince jesuitas llegaron de España a la Ciudad de México, el 28 de septiembre de 1572, con Pedro Sánchez como Provincial.
La Compañía de Jesús, apenas nacida en la Iglesia en 1540, ofreció a la Nueva España un gran aporte en la educación y formación humanística de la juventud.

“No es una utopía”, así cerraba el encuentro de más de mil jóvenes de todas partes del mundo que nos reunimos en Asís para compartir nuestros sueños y proyectos por reanimar la economía y, a través de ella, construir un mundo con posibilidades de presentes y futuros dignos.

La polarización entre posturas distintas ante la realidad, ya sea ésta política, social, deportiva o religiosa, no es algo exclusivo de nuestra época. El enfrentarse a lo diferente con descalificaciones, chismes e intrigas, tampoco.

La invitación que nos hace Jesús en el Evangelio es justamente a movernos, pero ello tiene una particularidad, es una invitación a movernos para “convertirnos”, es decir, tomar otro camino, avanzar hacia otra versión de nosotras mismas, que nos haga sentir más amadas y amantes, y el argumento que nos da para convertirnos es que el Reino de los cielos está cerca, ¿será que ya está entre nosotros?, ¿que es una promesa y una realidad? ¿Cómo puede ser algo que es, que está cerca, pero todavía no?

El Diccionario de la Lengua Española define el racismo como “exacerbación del sentido racial de un grupo étnico que suele motivar la discriminación o persecución de otro u otros con los que convive”.

En este mes de enero el papa Francisco nos invita orar por los educadores: “Oremos para que los educadores sean testigos creíbles, enseñando la fraternidad en lugar de la competencia y ayudando especialemte a los jóvenes más vulnerables”.

Los otomíes fueron los pobladores más antiguos de esta región, anteriores a la cultura teotihuacana. Tepotzotlán surge como señorío en 1460, sujeto a gobernantes tepanecas. La región se sometió a los españoles a principio del año 1521. Ya en 1580 los jesuitas establecen una residencia.

Peregrinar nos es natural. La humanidad ha venido caminando desde sus orígenes (y quizá, también, hacia sus orígenes). Cada paso abre camino y teje, a su vez, la historia.