
«¡Qué bueno es darte gracias, Señor!»


Hemos vivido otra nueva Pascua, en medio de innumerables situaciones de injusticia y sufrimiento. La Humanidad toda gime con dolores de desespero ante tantos acontecimientos que nos dejan atónitos. Pareciera que, por más que pase el tiempo, seguimos sin aprender.


Lo que le pedimos a Dios como gracia de esta meditación es aprender a sentir desde el corazón del Señor, y desde ahí entender cómo entregar la propia vida para que las hermanas y los hermanos tengan vida.

«Dichoso el pueblo escogido por Dios»

Hoy en el mundo hay mucha discordia, mucha división. Estamos todos conectados y, sin embargo, nos encontramos desconectados entre nosotros, anestesiados por la indiferencia y oprimidos por la soledad…

«Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya»

«Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya»

«El Señor nos ha mostrado su amor y su lealtad. Aleluya»