
¿Por qué nos hemos desconectado del sostén de la vida? El ecofeminismo se ha planteado esta pregunta por, al menos, un par de décadas. Resulta evidente que nuestra relación con la casa común ha sido, principalmente, devastadora.

Esta es una entrevista realizada a Mauricio Rivera Romo, S.J., sacerdote que trabajó en la Tarahumara por muchos años y quien es, a la fecha, el jesuita más longevo de la Compañía de Jesús en México.

“No es una utopía”, así cerraba el encuentro de más de mil jóvenes de todas partes del mundo que nos reunimos en Asís para compartir nuestros sueños y proyectos por reanimar la economía y, a través de ella, construir un mundo con posibilidades de presentes y futuros dignos.

La pastorela es un género de teatro religioso utilizado por los misioneros durante la Colonia para difundir la doctrina cristiana en la Nueva España. Su argumento está inspirado en un pasaje del Evangelio de san Lucas (2, 1-20) donde se narra el nacimiento de Jesús en Belén.

La polarización entre posturas distintas ante la realidad, ya sea ésta política, social, deportiva o religiosa, no es algo exclusivo de nuestra época. El enfrentarse a lo diferente con descalificaciones, chismes e intrigas, tampoco.

El Diccionario de la Lengua Española define el racismo como “exacerbación del sentido racial de un grupo étnico que suele motivar la discriminación o persecución de otro u otros con los que convive”.

La iglesia de San Francisco Javier y el acueducto de los Arcos del Sitio, ambos en Tepotzotlán, Estado de México, son dos ejemplos del patrimonio cultural novohispano con reconocimiento en nuestro país.

En Roma, de marzo a junio de 1539, Ignacio de Loyola y seis de sus compañeros con los que coincidió en el tiempo de sus estudios en París, oraron, deliberaron y decidieron presentar al papa Paulo III la propuesta de constituirse como una nueva Orden religiosa.

Con motivo de los 450 años de la llegada de la Compañía de Jesús a la Nueva España, haremos un recuento de sus principales misiones en el Noroeste durante el periodo virreinal, y mencionaremos por qué en el último cuarto del siglo XVIII fueron atendidas por otras órdenes religiosas.

Los jesuitas fueron protagonistas centrales del segundo de nuestros procesos de mestizaje (de 1572 a 1767 y sus prolongaciones, que comenzaron con el exilio). Supieron entonces tejer, con creatividad y empeño, lazos vigorosos entre poblaciones separadas por la catástrofe civilizatoria que engulló a las sociedades prehispánicas.