
Me sumergí en el misterio de Dios como expresión de la vida que, paciente y permanentemente, se entreteje en las grietas más insospechadas. La vida es un flujo que se mueve a medida que la conciencia se eleva y avanza hacia la verdadera comunión universal.

En una noche lluviosa una joven abandona a su bebé a las puertas de una iglesia. El pequeñito es recogido por dos hombres que se dedican a quedarse con bebés abandonados para venderlos a padres que buscan adoptar, dispuestos a pagar el mejor precio, pero que también tengan la solvencia moral para criar bien a un niño.

Durante el periodo de noviciado dentro de la formación como jesuita, todo novicio vive la experiencia de peregrinación, que emula la vivencia de Ignacio de Loyola, el fundador. La finalidad de esta experiencia es no poner la confianza en nada ni nadie más que en el Padre–Madre buena que todo lo da.

Es una de las películas más esperadas en este año, por la promesa que implica siempre una obra de Christopher Nolan y que seguramente estará nominada a varios premios de la academia.

«Creo en Dios Padre…» En el Dios que sólo sabe ser Padre. El que nos hizo a su imagen y semejanza. El que nos dio esta maravilla de ser hombres, sus hijos y su gloria. El que nos dio el gozo de respirar la belleza del mundo; el de poder encontrarnos a gusto en la familia humana. El que hace salir su sol y caer su lluvia sin distinciones.

El peligro de conocer demasiado un relato es que ya no puede sorprendernos. Nos anticipamos a lo que ya sabemos y ese conocimiento excesivo nos hace tropezar sobre el material acumulado, impidiéndonos que se revele lo inédito.

En las palabras de Messi, se escucha el suspiro de quienes estamos lejos de casa. «Siempre soñé con este momento, poder festejar con ustedes, venir a mí país y levantar la Copa del Mundo.» Con estas palabras Messi agradeció a 83 mil aficionados argentinos que celebraban en el Estadio Monumental ser campeones del mundo. Sus palabras encarnan la nostalgia del viajero.

Si estas interesado en dar una educación integral o inculcar valores a tus hijos e hijas, además de enseñarles sobre tus tradiciones y creencias católicas, la lectura de la Biblia (obviamente de versiones adaptadas para pequeños) es una fuente muy buena para lograr este propósito.

La mística es un don gratuito. No depende de nuestros esfuerzos ni se le alcanza a través de méritos o autoperfeccionamientos. Sin embargo, como todo don, es necesario que el receptor acepte el don para que éste pueda ser recibido, pues un regalo que no se acepta deja de ser una relación gratuita.

A un año del asesinato de los sacerdotes jesuitas, Javier Campos y Joaquín Mora, su compañero de misión, Esteban Cornejo, habló con la agencia de noticias británica (BBC) sobre su experiencia de seguir ofreciendo sus servicios en la Sierra Tarahumara, lugar en donde, a pesar de la falta de justicia, la violencia generalizada y del dolor por la ausencia, ha sentido todo el apoyo y cariño de las comunidades a las que a acompaña