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«Si alguien me ama,  se alegrará porque voy al Padre.» 

Morir… 

No es cerrar los ojos 
Porque llegó la noche final, 
Sino bajar los párpados 
Para no ser encandilados. 
 
No es cruzar las manos 
Porque llegó el final de la jornada, 
Sino descansarlas un poco 
Porque apenas comienza la tarea. 
 
No es detener los pies 
Porque se acabó el camino, 
Sino reposar un momento  
Para estar de pie al amanecer. 
 
No es callar la voz 
Porque llegó el silencio definitivo, 
Sino hacer una pausa 
Porque habrá que atardecer cantando. 
 
No es sufrir la última desilusión 
Porque todo acaba, 
Sino vivir la última esperanza porque todo empieza. 
 
No es dejar de amar perdiendo todo el amor vivido, 
Sino seguir amando con dimensiones de infinito. 
 
Morir es sólo morir. 

Morir pasa en un instante. 

Es cruzar una puerta a la deriva 

Y encontrar lo que tanto se buscaba. 

2 respuestas

  1. Hermoso poema, estimado Mario, cargado de la esperanza de la Resurrección, que tanta falta nos hace en tiempos de in-creencia… Gracias x compartirlo!
    Te comparto este otro, de un musulmán (sufi) místico de la Edad Media:
    De Yalāl ad-Dīn Muhammad Rūmī, poeta místico musulmán persa, siglo XIII d.C.

    “En el día de la muerte, cuando mi féretro sea llevado,
    no creas que mi corazón está en este mundo.
    No llores por mí y grites “¡Qué desgracia, qué desgracia!”
    Caerías en la trampa del diablo ―eso sí que sería una desgracia.

    Cuando veas mi coche fúnebre no grites “¡Se ha ido, se ha ido!”
    Ese tiempo será para mí la unión y el encuentro.
    Cuando me entregues a la tumba, no digas “¡Adiós, adiós!”
    La tumba es una cortina que oculta la comunión del Paraíso.

    Después de contemplar el descenso, considera la resurrección;
    ¿cómo perjudicaría mi puesta al sol y a la luna?
    Para ti parece una puesta, pero es una salida;
    aunque la tumba parezca una prisión, es la liberación del alma.
    ¿Qué semilla se hundió en la tierra que no creciera?
    ¿Por qué dudas al mirar la semilla humana?

    ¿Qué cubo fue bajado [al pozo] que no saliera rebosante?
    ¿Qué razón tendría el José del espíritu para quejarse del pozo?
    Cierra tu boca en este lado y ábrela en el más allá,
    pues en el aire del sinlugar será tu canción triunfal.”

  2. Bellísimo y hondo el poema, como de pozo en el jardín de Dios. Lo oraré y compartiré. Abrazo grande, grande, para ti, querido Jorge. Y que tengamos un año lleno de servicio al Amor. Ora por mí.

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