En este mes de junio el papa León XIV nos invita a orar con él por los valores del deporte: «Oremos para que el deporte sea un instrumento de paz, encuentro y diálogo entre culturas y naciones y para que promueva valores como el respeto, la solidaridad y la superación personal». A la luz de esta intención y de la Exhortación Christus vivit del Papa Francisco, recomiendo estas películas para comentar y analizar en nuestras comunidades.
Invictus de Clint Eastwood (E.U., 2009, 134 min.)
Tras ser liberado de prisión y ocupar la presidencia de Sudáfrica en 1994, Nelson Mandela (Morgan Freeman, genial) inicia una política de reconciliación entre la mayoría negra, que fue oprimida en el Apartheid, y la minoría blanca. Mandela fija su atención en la selección sudafricana de rugby que pasa por una mala racha y no cuenta con el apoyo de la población negra; convoca al capitán del equipo François Pienaar (Matt Damon) y juntos se empeñan en lograr un cambio de mentalidad en el pueblo y orientarla a la unidad nacional. Consideremos estas palabras del papa Francisco y de los obispos de Ruanda que nos hablan del perdón y la reconciliación: «Las heridas recibidas pueden llevarte a la tentación del aislaimiento, a replegarte sobre ti mismo, a acumular rencores, pero nunca dejes de escuchar el llamado de Dios al perdón. Como bien enseñaron los Obispos de Ruanda, ‘la reconciliación con el otro pide ante todo descubrir en él el esplendor de la imagen de Dios […]. En esta óptica, es vital distinguir al pecador de su pecado y de su ofensa, para llegar a la verdadera reconciliación. Esto significa que odies el mal que el otro te inflige, pero que continúes amándolo porque reconoces su debilidad y ves la imagen de Dios en él». (n. 165).

McFarland: Sin limites de Niki Caro (EUA, 2015, 124 min)
Jim White, entrenador del equipo de fútbol americano de una escuela secundaria de Biose, Idaho, es depedido y debe aceptar un trabajo en un centro escolar de McFarland, una pequeña ciudad California habitada sobre todo por inmigrantes hispanos. Allí se hará cargo de un grupo de jóvenes atletas, a los que introducirá en la especialidad de las carreras de campo traviesa. Descubramos en esta bella historia valores que tienen que ver con el diálogo entre culturas y naciones, el respeto, la solidaridad y la superación personal. Compartamos el mensaje que nos ha dejado la película y consideremos lo que nos dice el papa Francisco sobre la importancia del deporte en los jóvenes: «Es igualmente significativa la relevancia que tiene entre los jóvenes la práctica deportiva, cuyas potencialidades en clave educativa y formativa la Iglesia no debe subestimar, sino mantener una sólida presencia en este campo. El mundo del deporte necesita ser ayudado a superar las ambigüedades que lo golpean, como la mitificación de los campeones, el sometimiento a lógicas comerciales y la ideología del éxito a toda costa. En la base de la experiencia deportiva está ‘la alegría: la alegría de moverse, la alegría de estar juntos, la alegría por la vida y los dones que el Creador nos hace cada día’» (n. 227).

Carros de fuego de Hugh Hudson (Reino Unido, 1981, 123 min.)
Esta película cuenta la historia de dos atletas británicos que compiten en los Juegos Olímpicos de París de 1924 por motivaciones contrapuestas. Harold Abrahams, es un judío que lucha contra el antisemitismo de la época y las barreras sociales, utilizando la carrera como un medio para afirmar su dignidad; Erick Liddell, es un escocés que corre por devoción religiosa, ve su don de la velocidad como un homenaje a Dios. La historia se enmarca en la Gran Bretaña de los años 20, en plena reconstrucción social tras la Primera Guerra Mundial. La banda sonora estuvo a cargo del músico y compositor griego Vangelis. Reflexionemos y comentemos estas palabras del papa Francisco: «algunos Padres de la Iglesia han tomado el ejemplo de las prácticas deportivas para invitar a los jóvenes a crecer en la fortaleza y dominar la modorra o la comodidad. San Basilio Magno, dirigiéndose a los jóvenes, tomaba el ejemplo del esfuerzo que requiere el deporte y así les inculcaba la capacidad de sacrificarse para crecer en las virtudes: ‘Tras miles y miles de sufrimientos y haber incrementado su fortaleza por muchos métodos, tras haber sudado mucho en fatigosos ejercicios gimnásticos […] su vida antes de la competición no es sino una preparación para esta’» (n. 227).

42: la verdadera historia de una leyenda del deporte de Brian Helgeland (EUA, 2013, 128 min.)
Esta película cuenta la historia de Jackie Robinson (Chadwick Boseman) quien bajo el manejo del director del equipo Branch Rickey (Harrison Ford), firma con los Dodgers de Brooklyn para convertirse en el primer jugador afroamericano en romper la barrera de color de las ligas mayores de béisbol. Tuvo que soportar toda clase de humillaciones, pero su talento y actitud lo convirtieron en un héroe. Las hazañas de este jugador hicieron que todos los equipos de las ligas mayores retiraran el número 42 de sus uniformes en reconocimiento a su talento, dedicación y lucha por los derechos humanos. Años después, pasó a formar parte del Salón de la Fama de Béisbol. Reflexionemos y comentemos estas palabras del papa Francisco: «San Basilio Magno, dirigiéndose a los jóvenes, tomaba el ejemplo del esfuerzo que requiere el deporte y así les inculcaba la capacidad de sacrificarse para crecer en las virtudes: ‘arrostran todo tipo de fatigas y peligros para ganar la corona […]. ¿Y nosotros, que tenemos delante unos premios de la vida tan maravillosos en número y grandeza como para que sean imposibles de definir con palabras, durmiendo a pierna suelta y viviendo en total ausencia de peligros, vendremos a tomarlos con una mano?’» (n. 227).







