
A continuación comparto algunas recomendaciones de cine que, desde distintos relatos y lenguajes, evocan el mensaje de vida del Resucitado. Son historias donde la experiencia humana se entrecruza con personajes que, en medio de la fragilidad, el dolor o la incertidumbre, deciden plantarle cara a la desesperanza y apostar por la vida, la dignidad y la esperanza.

La Iglesia en su totalidad, como comunidad de fieles, pueblo de Dios, que comparte la fe en Jesucristo resucitado, ha sido considerada siempre el gran sacramento de la gracia y de la salvación en el mundo. Así como Cristo es el sacramento del Padre, la Iglesia es sacramento de Cristo, por la fe en el Señor presente. ¿Y los siete sacramentos?

Muchas comunidades han podido resistir a las «tormentas» del sistema capitalista conservando la esencia y la paz común.

En el encuentro múltiple de las manifestaciones del mundo, el ser humano no se siente neutral: las juzga, las valora, las interpreta, las integra.

Dos especialistas en estudios sobre la Iglesia católica contemporánea analizan el legado del papa Francisco y las probables direcciones que podría seguir el papado de León XIV.

Esperanza abre los ojos por dictado del deber. Agradece el nuevo día, ora, al tiempo de darse cuenta que su jornada de fatigas ha iniciado.

Al explorar los archivos de la hemeroteca en busca de la esencia que ha definido estas nueve décadas de trabajo editorial encontramos que los 32 mil 872 días de vida de nuestra revista representan, sobre todo, una propuesta intelectual nacida de la esperanza.

Son las seis de la mañana. El Himno Nacional, cantado en otomí por un grupo de niñas de la comunidad de Micuá, desbarata el silencio de la madrugada.

En esta nueva entrega tuvimos la oportunidad de platicar con el padre José Sánchez, quién nos habla del sínodo de la sinodalidad, del legado de Francisco y del horizonte que se nos abre con León XIV. Una estimulante conversación para renovar nuestro compromiso con esta iglesia sinodal para caminar juntos.

El Papa Francisco nos dejó hace unos días, después de 12 intensos años de pontificado. Sin duda, Francisco fue el papa de mi juventud. Aquel que con su modo de anunciar el Evangelio me hizo preguntarme sobre cómo vivo y entiendo mi fe.