
osé Ortega y Gasset señala en su texto El tema de nuestro tiempo, que cada generación tiene un nombre, no el que ella eligió sino el que le asignó la generación que le precede. Los denominados millenials o Generación Z fueron llamados así por la generación de adultos contemporáneos conocida como Generación X.

El año pasado Chile atravesó una profunda crisis social, política, económica y sanitaria. El país enfrentó un proceso para establecer democráticamente una nueva Constitución Política. El resultado fue la elección de una Convención Constitucional con 155 miembros, con paridad de género y una importante representación de los diversos pueblos originarios.

No han sido vanas las diferentes «olas del feminismo» que, a pesar de sus múltiples rechazos y sospechas por parte de varios sectores de la sociedad, han conseguido para las mujeres, logros como la ciudadanía y el derecho al sufragio; la posibilidad de estudiar y ocupar puestos de responsabilidad; el ejercer tareas consideradas exclusivamente masculinas…

Disfruto de mirar por la ventana, ya sea la de casa o la del autobús; a través de ella todo cambia; la luz que deja pasar, el viento que bloquea, el filtro a mi visión y la perspectiva de lo que hay alrededor. Me pregunto si todos ven lo mismo al asomarse por la ventana, la respuesta es: no.

Como sociedad, estamos viviendo tiempos muy difíciles en áreas como la política, la económica, etc. La humanidad está en un proceso de reconstrucción, buscando formas nuevas que impacten para conseguir un verdadero cambio.

Las realidades juveniles son un tema que me ha acompañado muchos años de mi vida y apostolado; es algo que disfruto abordar debido a todo lo que me han mostrado los jóvenes: sus diversas y creativas formas de comunicarse, sus modos de socialización y de expresión, que me han ofrecido un amplio campo de estudio al mezclarse con otros temas como las redes sociales o la ecología.

Elisa Pérez Trejo * A principios de este siglo XXI, los y las niñas que

El más pobre, el más rezagado, el más violento. El más vulnerable y peligroso. La propia ONU ha equiparado a algunas de las localidades del estado de Guerrero con la miseria de las aldeas africanas. Con la paciencia del tiempo, se cocinó allí un dramático caldo de cultivo que permitió al crimen organizado adueñarse de vastos territorios.

A raíz de la serie Unorthodox, proyectada en Netflix, un gran sector de las audiencias que esta plataforma tiene, reaccionó con cierta animadversión hacia el mundo de los ortodoxos judíos, sobre todo por lo que muchos consideran su fanatismo religioso y su perspectiva hacia las mujeres.

«Que te adoren, Señor, todos los pueblos»