
“Puede ser uno muy bueno en lo que hace, pero hay que competir con uno mismo no con los demás” afirma Guadalupe Huesz Lesbros, titular del Instituto de Energías Renovables (IER) de la Universidad Nacional Autónoma de México, en entrevista con revista Christus, al preguntarle sobre su contribución al desarrollo, la sustentabilidad y la eficiencia energética.

Decidámonos todos a apoyar fuertemente la no violencia. Como dice el Papa, “vivir, hablar y actuar sin violencia no es rendirse, no es perder ni renunciar a nada. Es aspirar a todo”. Este año se cumple el 60 aniversario de la encíclica Pacem in Terris de San Juan XXIII. Y Francisco vuelve a poner de actualidad el mensaje de esta encíclica recordándonos que “cualquier guerra, cualquier enfrentamiento armado, acaba siempre en una derrota para todos”.

Muchas veces he escuchado por ahí especulaciones del tipo: “¿Qué hubiera sucedido si Pilatos no le hubiera dado la espalda a Jesús?” Me parecen especulaciones estériles. ¿Por qué?

Todos recordamos la Statio orbis de aquel marzo de 2020, cuando Francisco, frente a una lluviosa y desolada Plaza de San Pedro, salió a dar su mensaje de cercanía para un mundo atravesado por la pandemia y el desaliento. Para muchos, esta cercanía, expresada aunque fuese a través de las cámaras, ha sido uno de los rasgos más característicos de su pontificado.

Ésta es una entrevista realizada al sacerdote Juan Carlos Zesati, maestro en Innovación Social y Economía Solidaria por la Universidad de Salamanca.

Con este número queremos celebrar los diez años del pontificado de Francisco, sobre todo la segunda etapa marcada por su encíclica Fratelli tutti y los sínodos de la Amazonia y de la Sinodalidad, eventos que han cambiado notablemente el rumbo de la Iglesia.

Al pensar sobre la herencia espiritual del papa Francisco hemos de poner atención al modo en que ha recogido los sufrimientos y deseos de la humanidad y les ha buscado respuestas integradoras, radicalizadas desde la Buena Nueva de Jesús para los pobres.

La lucha contra los abusos en la Iglesia representa, hasta este momento, un progresivo esfuerzo de casi cuarenta años. Un camino a largo plazo que exige un conocimiento cada vez más profundo de esta dolorosa realidad.

El papa Francisco ha sacado a la luz el tema de la sinodalidad. Una palabra que era escuchada con poca frecuencia ahora resuena por todas las diócesis. La razón es el tema del Sínodo de los Obispos: «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión».

En octubre de 2012, en Buenos Aires, estreché la mano al cardenal Jorge Mario Bergoglio durante un mensaje que ofreció a periodistas y editores. Aquella intervención suya fue lacónica, pero, en retrospectiva, profética.