
En esta segunda entrega recuperamos el análisis sobre la Tradición y el magisterio del papa Francisco desde una idea central: lejos de representar una ruptura con el magisterio precedente, Francisco ofreció una comprensión profunda y dinámica de la Tradición, en continuidad orgánica con el Concilio Vaticano II y con la teología y el magisterio latinoamericano, particularmente con el Documento de Aparecida (2007).

Se cumple un año del fallecimiento del papa Francisco. Numerosos textos y comentarios circulan en la red para recordarlo, honrar su legado y seguir discerniendo los signos de los tiempos a partir de sus aportes.

Durante la jornada se compartieron sus fundamentos y líneas de trabajo, junto con testimonios que reflejaron la influencia de Francisco en iniciativas vinculadas al cuidado de la casa común, la unidad de los pueblos latinoamericanos y el trabajo y la educación en contextos de vulnerabilidad.

Ha pasado un año desde la muerte del papa Francisco y, en México, su ausencia

El papa León XIV reflexiona sobre la realidad persistente de la pobreza como un «grito que interpela constantemente nuestra vida y nuestras sociedades», recordando que en el rostro herido de los pobres se refleja «el mismo sufrimiento de Cristo».

Es una carta de amor maduro, porque no intenta complacer al destinatario. La contradicción humana propia de Jorge Bergoglio, el periodo oscuro de ostracismo en Córdoba, sus conflictos con la Compañía de Jesús en Argentina y sus descalabros como pontífice

El Dios bondadoso que se ha revelado en su muy amada Creación tocó el corazón de Francisco de Asís, inspirándolo para exclamar: «Alabado seas, mi Señor».

Dos especialistas en estudios sobre la Iglesia católica contemporánea analizan el legado del papa Francisco y las probables direcciones que podría seguir el papado de León XIV.

En su encíclica Evangelli Gaudium, en 2013, el papa Francisco propone cuatro principios que orientan la actividad diaria y las decisiones que tomamos.

Hoy en día, con mucha frecuencia la comunicación no genera esperanza, sino miedo y desesperación, prejuicio y rencor, fanatismo e incluso odio. Muchas veces se simplifica la realidad para suscitar reacciones instintivas; se usa la palabra como un puñal.