Sínodo 2021-2023

Julio- septiembre 2022

La palabra «sínodo» es una expresión griega formada por la partícula syn, que significa «junto con», y el sustantivo hodós, que significa «camino». Así, este término evoca un camino por el que avanza un grupo de manera colectiva.

Cuando se aplica esta expresión a la Iglesia, se habla de una Iglesia sinodal y de la sinodalidad. Se indica entonces que todos los miembros del Pueblo de Dios sin excepción, laicos(as), miembros de la vida consagrada  y pastores, estamos siempre en camino, insertos en la historia de la humanidad, de una forma conjunta y participativa.

Uno de los sellos que ha impreso a su pontificado el papa Francisco ha sido su insistencia en la naturaleza sinodal de la Iglesia. Con esto, el papa ha querido infundir nuevos bríos a la vida y la misión de la Iglesia reciclando dos importantes herencias del Concilio: la teología del Pueblo de Dios y la propuesta de la Iglesia/comunión.

En concreto, vivir y practicar la sinodalidad significa llevar a la práctica otra expresión favorita del Papa: «una iglesia en salida» –esto es, en camino– hacia la sociedad y hacia el mundo. En este mismo paquete se encuentra el reconocimiento de la centralidad de los laicos y las laicas en la vida y la misión del catolicismo, en virtud del sacerdocio común del que participan todos los miembros de la Iglesia, y en virtud de los dones y carismas que el Espíritu derrama sin distinción alguna. Con estas consignas Francisco quiere combatir dos lastres que impiden avanzar al catolicismo: la autorreferencialidad, el narcicismo y el clericalismo.

En este espíritu el 7 de febrero de 2021 el papa Francisco anunció la celebración de una asamblea sinodal. En este caso, se trata de una serie de encuentros en los que deberán participar representantes de todo el Pueblo de Dios: obispos, laicos, laicas, presbíteros, religiosos y religiosas.

El objetivo a lograr en este itinerario colectivo es «ofrecer una oportunidad para que todo el Pueblo de Dios discierna conjuntamente cómo avanzar en el camino por ser una Iglesia más sinodal a largo plazo».

Puesto que se trata de lograr la participación de todos los miembros de la comunidad católica, los organizadores han previsto cuatro fases: una que se está llevando a cabo en cada una de las miles de diócesis esparcidas por todo el mundo; otra que se desplegará a nivel de las diferentes naciones; una tercera que se desarrollará en cada uno de los cinco continentes; finalmente se tendrá la fase universal. Está previsto que esta última se desarrolle en octubre de 2023.

Sabemos del gran esfuerzo de muchos miembros de la Iglesia para conseguir que este Sínodo se lleve a cabo, a ellos y ellas dedicamos este número de nuestra revista.

Fraternalmente
El equipo editorial de Christus

Foto: © José de la Cruz, Cathopi
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