
Tal vez una de las meditaciones más célebres de los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola sea la que se conoce como «Dos Banderas» (EE 136–148).

A pesar de socializarse cada vez más, la palabra mística continúa siendo ajena para la mayoría de la gente, incluyendo las personas creyentes o religiosas.

En 1989 entré a estudiar Ingeniería en Sistemas Computacionales en el ITESO. Recuerdo que un profesor nos decía: «En mis tiempos nos metíamos a la computadora para programarla».

JUEVES SANTO
Otra mesa llena de comida, llena de risas, con rostros conocidos, y todos, absolutamente todos, reunidos contigo, porque te queremos.

Las primeras palabras que menciona el papa en el llamado «Nota de acompañamiento del Santo

Llevo doce años escuchando y mirando tu forma de dirigir la Barca de Pedro, y te quiero decir por qué me has incomodado.

¿Puede acaso alguno decir que habla en nombre de Dios? ¿O puede proclamar alguien haber sido elegido en nombre de la divinidad para actuar en su nombre?

Una reflexión de la evolución de la consciencia y la masculinidad desde una postura personal.

«…La puerta del corazón de Dios está abierta…» Estas palabras retumbaron en mi corazón el pasado 24 de diciembre, en la noche de Navidad, cuando el papa Francisco abrió la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro y se dio inicio al Año Jubilar de la Esperanza.

Jesús es un hombre del pueblo. Conoce la ley, aunque no se ha convertido en experto; su condición de pobre le hubiera impedido estudiar en los círculos eruditos de Israel. Quizá por eso la gente capta en sus palabras una autoridad bien distinta.