
Es febrero del año 2023 y en Italia se vive un invierno distinto. «Cálido», dicen los informes meteorológicos, comparando las cifras con las del año anterior, en el que gran parte del territorio del centro–norte del país se vio sometido a días y días de profundas heladas. Pero este año es diferente; las flores han roto el hielo y sus semillas ahora florecen y anuncian algo nuevo.

Eran las cinco de la tarde de un lunes de febrero. Todo a mi alrededor presagiaba un momento de descanso entre las personas que deambulan cotidianamente en la Ciudad de México.

Al cumplir una década en el trono de San Pedro, el papado de Jorge Bergoglio presenta huellas visibles de una nueva impronta en el Vaticano. Una Iglesia más abierta a los pobres, con una mirada dirigida a la periferia del mundo.

Esta historia es la de una activista boliviana, marxista, lesbiana, atea, refugiada en un convento de monjas en el Vaticano en plenos años ochenta y convertida, a base de mucha calle y una mente afilada, en una verdadera agitadora de conciencias.

El nuevo Video del Papa es un llamado para escuchar, acompañar, y proteger a las personas que han recibido abusos por parte de miembros de la comunidad eclesial.

Todo aquel que ha estudiado economía ha escuchado aquella famosa máxima que afirma que la razón de ser de esta ciencia es el estudio de la distribución de los bienes escasos. En otras palabras, si no hubiera escasez, la economía no tendría razón de ser.

17 años de camino en familia. 17 años insistiendo para negarse al olvido. 17 años que se suman a los años y años de muchas más personas buscando que la injusticia, la violencia, la desaparición, los malos tratos y la inseguridad no sean condenas que desfiguran irremediablemente lo que nuestra vida, nuestro mundo y nuestro trabajo pueden ser.

«No son gente como uno», me explica en tono muy irónico un amigo con el que comparto conversación y comida. Se refiere a cómo desde la élite se mira a quienes están manifestándose fundamentalmente en las ciudades del sur del país y también en las calles de Lima.

¿Por qué nos hemos desconectado del sostén de la vida? El ecofeminismo se ha planteado esta pregunta por, al menos, un par de décadas. Resulta evidente que nuestra relación con la casa común ha sido, principalmente, devastadora.

“Las parroquias no son un club para pocos, que dan una cierta pertenencia social”. Esta es la visión de Francisco de las parroquias que explica en el video de febrero, realizado y producido por la Red Mundial de Oración del Papa. Una visión que no es nueva, sino que es la misma que ha tenido el cristianismo desde los orígenes.