
En lo que va de 2023 hay tres agendas que sobresalen por su importancia, por su impacto en la vida social y por cómo se han desarrollado a lo largo del primer semestre del año: la crisis migratoria, el embate contra los organismos públicos autónomos y las falencias de la actuación del ejército mexicano en la vida pública del país.

La situación actual de las personas migrantes y refugiadas es desafortunadamente difícil. Obligadas a abandonar

En México confluyen cuatro flujos migratorios, lo cual plantea que es un país receptor de personas que ofrece una nueva oportunidad en sus vidas. Sin embargo, también es expulsor de migrantes, pues no garantiza las condiciones mínimas necesarias para su debido desarrollo.

Este cuaderno lo dedicamos a las y los periodistas nicaragüenses. Las historias de Lucía Pineda y de Néstor Arce dan cuenta de cómo el refugio, más allá de una figura legal a la que se han adherido para recuperar su condición de ciudadanos, es un acto de resistencia y una oportunidad para recogerse en Dios.

Esa mañana, en un círculo, se sentaron más de 12 mujeres; respiraron sin la prisa de ir a hacer la comida o atender los pendientes del hogar para darse el tiempo de expresar su sentir y su estar: «Los sufrimientos compartidos son menos, duelen menos.

La Iglesia católica celebró el Día Internacional del Migrante. Simultáneamente, el sufrimiento de miles de personas se agudizó en las dos fronteras de México durante los siguientes meses debido a las expulsiones de migrantes organizadas por Estados Unidos, aunque tendríamos que decir que todo el planeta está siendo cuestionado por los movimientos migratorios y sus consecuencias.

La migración parece ser un fenómeno imparable en el mundo. El movimiento de las personas que abandonan sus lugares de origen buscando salvaguardar su integridad y la propia vida va cada vez en aumento.

A veces se me olvida que los desiertos también pertenecen a la naturaleza. Es común escuchar que «el verde es vida», y entonces lo árido se convierte en abandono y soledad. Este pueblo del noroeste de México se vio solo, vacío y abandonado, no sólo por lo desértico sino por la extracción masiva de carbón.

El golpe de Estado significó un quiebre institucional y político que ha marcado hasta el día de hoy nuestra convivencia.

Lo más definitivo de la experiencia de las Asambleas Continentales, a mi parecer, es que es posible el discernimiento comunitario desde la conversación espiritual llevada con profundidad, y ella puede tornarse en un instrumento determinante para el modo en que la Iglesia realiza sus procesos de escucha y toma de decisiones.