
Hay pasajes de la Biblia que una lee con distintos ojos conforme pasa el tiempo, porque las propias experiencias de vida los iluminan distinto. Si la Biblia es un libro para todas los tiempos y lugares, pues desde luego también lo es para nuestros tiempitos y lugarcitos personales.

Entre los siglos III y IV aparecen en Egipto las primeras formas de monacato cristiano. La vida separada del mundo buscaba favorecer, desarrollar y mantener una existencia exclusivamente dedicada a la contemplación, renunciando a lo material y orientándose a lo divino.

Muchas veces he escuchado a algunas personas decir que cuando piensan en sí mismas van a ser “un poco egoístas por un ratito”. Siempre me ha hecho pensar esa expresión en qué entendemos por egoísmo entonces.

Aprender a ser y estar en el mundo desde una mirada esperanzada y movida por la fe, es quizá una de las tareas pendientes que nos dejó sacerdote jesuita José María Rodríguez Olaizola, en su paso por México, el pasado mes de septiembre

En esta última entrega de la entrevista realizada al sacerdote español, José María Rodríguez Olaizola S.J nos comparte algunas nociones sobre el rol de la comunicación de la fe en tiempos de crisis y polarización. Y lanza algunas ideas entorno a la Iglesia del XXI.

En esta tercera entrega de la entrevista con José María Rodríguez Olaizola, el sacerdote jesuita profundiza sobre el significado de la muerte y de cómo, si se vive desde la fe, “es un camino lleno de esperanza”.

En esta segunda entrega José María Rodríguez Olaizola, jesuita, escritor y sociólogo de nuestro tiempo, nos cuenta que es a través de la mirada en que se puede encontrar algunos signos de esperanza en el mundo actual.

La Revista Christus en alianza con el Instituto de Ciencias, colegio jesuita de Guadalajara, realizó una entrevista de largo aliento que recoge los temas que el pensador compartió, en las 9 conferencias que impartió en las distintas sedes jesuitas.

Terminamos un año más y ciertamente la situación por la que atraviesa la humanidad parece bastante desalentadora, la crisis causada por el virus SARS-COV 2 y sus incesantes mutaciones, y debido a la inicua estructura global del manejo de la salud, la situación de temor y alerta mundiales persisten.

Si el papel de quienes integramos la Iglesia es la de evangelizar, habrá que definir primero a esta tarea como la transmisión de la Buena Nueva, entregada por el Hijo de Dios, comprendida en el Evangelio y en la que se encuentran valores y contenidos a partir de los cuales estamos invitados a construir el mundo y su historia.