
El primero de octubre de 2024 Claudia Sheinbaum Pardo tomó posesión como la nueva presidenta de México, con un mandato popular claro y nítido de construir, que coloquialmente se conoce como el segundo piso de la Cuarta Transformación.

En este cuaderno queremos ofrecer una profunda reflexión sobre la autoridad y el papel de

No hacen falta argumentos. Las mujeres carecen de la potestas que tienen los hombres de Iglesia: potestas sacra recibida por el sacramento del orden.

A raíz del triunfo electoral de Claudia Sheinbaum Pardo en junio de 2024 y de su reciente toma de posesión como presidenta constitucional se ha roto en México el llamado «techo de cristal» en tanto es una mujer quien ha accedido al vértice del mando político del Estado. México no es el primer país donde esto ocurre.

¿Qué implica el cambio de autoridades en nuestras sociedades? ¿Qué significa la participación política de las mujeres en tiempos de colapso?

Definitivamente, en nuestra gran historia universal la cantidad de mujeres que detentaron el poder y ejercieron su autoridad es infinitamente menor que la cantidad de hombres que lo hicieron.

En muchos de nuestros países, la democracia enfrenta serios desafíos en términos de eficacia y legitimidad. La corrupción, la desigualdad y la violencia han penetrado los sistemas políticos, debilitando la confianza de la ciudadanía en la capacidad que tiene la democracia para ofrecer soluciones a los problemas más urgentes.

Las mujeres inmersas en la vida comunitaria conocen de primera mano lo que significa corazonar, sentipensar a Dios en su plenitud.

A lo largo del primer período del Concilio se fue generando la conciencia de que el esquema sobre la Iglesia tendría que ocupar un lugar central.

En un contexto global marcado por desplazamientos masivos de personas, ocasionados por guerras, violencia y cambios drásticos en el clima y medio ambiente, el acompañamiento a migrantes realizado desde las obras jesuitas resulta una tarea esencial en la construcción de un mundo que mira esos retos con esperanza.