
La mañana del 16 de marzo del 2013, en un encuentro con periodistas de todo el mundo, el papa contaba que adoptó el nombre de Francisco después de que el cardenal brasileño Cláudio Hummes le diera un golpecito en la cabeza y le pidiera que no se olvidara de los pobres.

Al pensar sobre la herencia espiritual del papa Francisco hemos de poner atención al modo en que ha recogido los sufrimientos y deseos de la humanidad y les ha buscado respuestas integradoras, radicalizadas desde la Buena Nueva de Jesús para los pobres.

En estos días, las técnicas o los modelos de la psicoterapia que nos permiten tener un diálogo sobre los cambios o procesos observables son relevantes y trascendentes en el crecimiento de la especialidad y en el conocimiento del funcionamiento de la mente humana y de la persona tratante.

Mucho se ha insistido, en años recientes, sobre cómo encarar desde la Iglesia católica, el reto de sostener la fe en un mundo fragmentado en su interior y amenazado en su propio devenir.

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Inicia viernes 17 de marzo 19:00 a 21:00 hrs y sábado 18 de marzo: 09:00 a 13:30 hrs (hora Chile).

«La comunidad del Reino» es el tema de la próxima conferencia impartida por el P. Alexander Zatyrka, SJ.
23 de Noviembre.

Pocos años después de perder a mi padre, llevé a mi madre a conocer Oaxaca; y ahí, en un baile público, una canción tradicional nos devolvió la esperanza: el amor de Dios tiene la última palabra en la vida, y también en la muerte.

Entre los siglos III y IV aparecen en Egipto las primeras formas de monacato cristiano. La vida separada del mundo buscaba favorecer, desarrollar y mantener una existencia exclusivamente dedicada a la contemplación, renunciando a lo material y orientándose a lo divino.

Una de las facetas de la espiritualidad ignaciana es la de contribuir a la formación integral de los seres humanos y a partir una amplia gama de aspectos que incluyen desde un profundo discernimiento de la propia individualidad, hasta el liderazgo puesto al servicio a los demás.

El año ignaciano nos presenta la oportunidad de convertirnos y revisar la propia interioridad, como lo hizo san Ignacio después de un largo camino.