
La fe humana comienza con una experiencia de sobresalto ante una presencia distinta a la mía con la cual me puedo reconocer.

Un encuentro con personas de todo el mundo, desde el arte, la espiritualidad y las luchas sociales, para tejer redes de solidaridad y esperanza.

En este episodio de Ve y Diles nos adentramos en un terreno donde el cuerpo y el espíritu se encuentran: el deporte.

En escritos anteriores he mencionado los cambios sociales que suelen describirse como un «mundo líquido», en palabras de Zygmunt Bauman, y que resultan posiblemente confusos para muchas personas.

Desde mi niñez, cada vez que subo montañas o me interno en espacios con poca intervención humana siempre me acompañan dos sensaciones: por un lado, la de asombro ante la majestuosidad y la belleza de la naturaleza, y, por otro, la de ser muy pequeño y vulnerable ante la inmensidad que me rodea. Esta mezcla afila mi atención y me carga de vitalidad.

¿Eres creyente?, ¿te gusta usar las redes sociales?, ¿crees que puedes mejorar tus hábitos digitales y complementarlos con una vida cristiana? Si la respuesta es sí, este material será indispensable para la vida cotidiana.

Ésta es una cuestión que interesó mucho a los primeros cristianos. Hay algunos escritos de la Antigüedad enfocados específicamente en eso.

Creer en un Dios crucificado es ciertamente una especie de locura. Pareciera que se cree

Señor de la Historia,
tú que creaste los mares y los ríos
de sangre, dime
¿Dónde está el paraíso?

Las primeras palabras que menciona el papa en el llamado «Nota de acompañamiento del Santo