
¿Por qué iniciar con el mal para pensar en y desde Dios? Porque hoy, al igual que siempre, el mal continúa siendo el mayor escándalo al que nos enfrentamos. ¿Podemos imaginar una mejor puerta de entrada que el mal para investigar qué sucede cuando se piensa una cuestión desde Dios y a éste desde dicha cuestión?

Conversamos con Mariana Méndez-Gallardo, doctora en Filosofía, escultora, teóloga y profesora del Departamento de Filosofía y Humanidades del ITESO, quien habita cruces poco comunes: el pensamiento, la fe y la escultura.

La más importante de las muchas actividades de este grupo fue la celebración eucarística realizada el 16 de noviembre de 1965 en las Catacumbas de Domitila, al final de la cual los alrededor de cuarenta obispos presentes se comprometieron con una Iglesia pobre y al servicio de los pobres y, en consonancia, con un estilo personal de vida pobre, alejado de todos los símbolos de riqueza y poder y de todos los privilegios.

La pregunta existencial más inquietante no es «¿Existe Dios?». Ésta es una cuestión teórica que pertenece a los debates de la metafísica y la apologética. Más bien, la pregunta vivencial y urgente es: «¿Dónde está Dios aquí y ahora?».

En suma, Magnifica Humanitas no es un texto contra la tecnología pese a cuestionar sin ambages el paradigma tecnocrático; su crítica no le lleva a descartar los aportes que puede traer consigo la Inteligencia Artificial. La encíclica es, ante todo, una invitación a discernir cómo y dónde se usa esta tecnología, para cuidar lo humano. Así, «no se trata ciertamente de oponerse a la inteligencia, sino de recordar que, cuando se repliega en sí misma, olvida que ha sido hecha para servir a la vida y a la persona humana» (párr. 113).

Cuando entré a la Compañía de Jesús, a los novicios nos tocó compartir algunas clases con las Madres Adoratrices del Santísimo Sacramento, unas monjas de clausura cuyo convento se encontraba en la misma ciudad que el noviciado jesuita. Debido a que su carisma es muy distinto del de los jesuitas, su estilo de vida también difiere considerablemente.

Para Adolphe Gesché, «la hipótesis Dios o la idea de Dios —tanto en el caso del creyente como de aquel que no lo es— puede ayudar al hombre a pensar». De los creyentes podría surgir la objeción de que de hecho se puede pensar sin apelar a Dios, lo cual es cierto. Mientras que los no creyentes, por su lado, pueden mostrar resistencia al percibir que un concepto como el de «Dios» se avecina al de pensamiento.

Con este último video termina esta serie de videoblogs, que han querido ser una bitácora compartida de esta experiencia en Kashap Entsa y con Kashap Entsa. Mientras más caminamos, más historias se entrelazan con la nuestra.

Una experiencia profunda de humanidad no puede ser individual: es siempre colectiva y, por lo tanto, política. Así lo recuerdan las consignas feministas al afirmar que «lo personal es político», incluso cuando lo personal se vincula con la mística.

La exótica, provocadora y polarizadora gira en México de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, puede leerse desde muchas perspectivas.