
En la siguiente fábula el autor ha procurado seguir el consejo de san Ignacio de Loyola, en la contemplación, de ocupar el papel de alguno de los personajes para revivir con todos los sentidos la experiencia viva de cada pasaje.

Nadie habla hoy de salvación. Nuestro orgullo moderno impide considerarnos necesitados de ella. El destino, si es que imaginamos tener alguno, creemos que depende única y exclusivamente de lo que sobre él queramos construir.

La sensibilidad de nuestro tiempo es una que le da suma importancia a las verdades científicas. Se cree lo que se ha probado o, cuando menos, se cree lo que ha sido argumentado por medio de investigaciones científicas.

La desestabilización del mundo, de la que no somos meros espectadores, tiene un impacto dramático en la vida cotidiana de todos y, en particular, de los pobres.

¿Qué puede, entonces, enseñar la cultura tradicional rarámuri al cristiano de nuestro tiempo? En las líneas anteriores, he buscado poner en relieve, confío en que con cierto éxito, la profundidad cosmovisiva y moral de algunas de sus nociones centrales, particularmente de la práctica de la kórima. Este concepto, como he apuntado, parte de la aceptación de la dependencia mutua, así como de un alejamiento de la condicionalidad que se ha vuelto tan generalmente aceptada en las culturas occidentales modernas

Exigimos a las autoridades de Jalisco y, al personal de Fiscalía, la pronta liberación de las personas detenidas arbitrariamente, así como el respeto irrestricto al debido proceso y a sus derechos humanos.

Fundado en 1962 en la ciudad de Argel, poco después de la independencia del país, el CCU surgió como un espacio de estudio y convivencia en una nación de mayoría musulmana, donde la comunidad cristiana representa menos del uno por ciento de la población.

En el segundo semestre de 2026 comenzaron los procesos electorales en México, que tendrán su momento cumbre el domingo 6 de junio de 2027, cuando las y los mexicanos acudan a las urnas para elegir 500 diputados federales, 17 gobernadores.

La palabra vocación proviene del latín vocatio, que quiere decir «acción de llamar». No se trata únicamente de una inclinación hacia un oficio o una profesión, sino de una voz que llama desde lo más profundo del ser. Es una invitación a descubrir para qué hemos sido creados y cómo nuestra vida puede convertirse en un don para los demás.

La manera de construir conocimientos a partir de experiencias aparentemente descomplejizadas es diametralmente opuesta a la de los adultos nacidos durante la segunda mitad del siglo XX.