
Existe una pregunta que la ética contemporánea ha tardado demasiado en hacerse con seriedad: ¿qué

El agua es un don sagrado que sostiene la vida. En ella reconocemos un signo de la generosidad de Dios: calma la sed, fecunda la tierra y, en el Bautismo, se convierte en símbolo de su gracia renovadora. Cuidar el agua es también una forma de custodiar la vida y de reconocer que este recurso pertenece a todos, sin distinción.

Esta serie de dos artículos es un testimonio sobre FRATELIS Amazonía, una propuesta promovida por el Programa Universitario Amazónico (PUAM), AUSJAL, la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) y otros aliados, orientada a la formación de liderazgos democráticos para la defensa de los territorios amazónicos.

Reunida apenas afuera de la cafetería, se encuentra una aglomeración, alrededor de un círculo, que aplaude a ratos y vitorea constantemente. Y así como si de una pelea se tratara, la aglomeración está atenta en todo momento al punto focal del círculo formado en el jardín, donde hay dos personas enfrentadas.

Desde mi punto de vista como cristiano, la pureza consiste en actuar por y con amor, de forma leal, libre, sin utilizar a los demás, buscando su bien y favoreciendo su crecimiento como personas.

Los sacerdotes, religiosos y religiosas, somos hijos de nuestro tiempo. La Iglesia, en sus veintiún siglos de existencia, ha pasado por diferentes momentos como persecuciones, guerras y grandes cambios políticos, económicos y sociales, sin embargo su finalidad sigue siendo la misma: El seguimiento de Cristo y el anuncio del Reino de Dios.

Jorge Aldo Benedetti, sociólogo argentino por la Universidad de Buenos Aires y magíster en Doctrina Social de la Iglesia por la Pontificia Universidad de Salamanca, nos presenta Mi amigo Carlos Mugica y su tiempo (Ediciones Ciccus, 2026)

Esta columna se publica en el aniversario de las reformas a la Ley General en Materia de Desaparición. Sin cuentas alegres, las familias han vuelto a tomar las calles y disputar la narrativa oficialista de que México va mejor que nunca en el combate a la violencia.

El underdog no es simplemente el débil en una contienda deportiva —o de cualquier otra índole—, sino aquél que, desde el inicio, queda excluido de toda consideración competitiva y cuyo desafío inesperado a los más fuertes rompe la arrogante predictibilidad del destino.

Con sus reglas de discernimiento, san Ignacio nos quiere dar una colección de “leyes” válidas en toda ocasión y que nos ayuden para decidir si una moción es buena, para llevarla a cabo, o mala, para desecharla. También están encaminadas a proteger mi libertad de corazón