
Fragmentos de la exhortación apostólica Laudate Deum, a cargo del papa Francisco.

«Que te adoren, Señor, todos los pueblos»

«Busquen las cosas de arriba»

«Alégrate llena de gracia, el Señor está contigo»

«La palabra de Dios se hizo hombre»

Una naturaleza primaveral, de jardines en flor, sirve de fondo al desarrollo del amor de los dos. En el simbolismo de la naturaleza leemos no sólo un valor poético, sino teológico, y más si está inscrito en su contexto bíblico. La belleza del cuerpo del amado o de la amada está integrada en una belleza más grande: la de La Creación. Tampoco faltan las tinieblas, como en la creación: los momentos negativos del amor son subrayados por la noche (en los dos «nocturnos»: Cant 3,1–4 y 5,2–8).

«¡Qué amables son tus moradas, Señor!»

Como cada año, empieza el Adviento, este tiempo que es a la vez de espera y esperanza. Pero ¿qué esperamos realmente? En una primera respuesta, diríamos «el nacimiento de Jesús», pero ¿no nació hace más de 2 mil años?

«Cristo es el principio de todo»

La palabra griega hamartía, traducida comúnmente como pecado, en realidad significa desperdicio, no darle al blanco, perder tontamente las oportunidades de plenitud que la vida nos presenta.