
El pasado 25 de mayo el papa León XIV publicó la encíclica Magnifica humanitas (Magnífica humanidad), un título que resume su contenido: la humanidad es magnífica, y por ello debemos cuidarla en estos tiempos en que está siendo amenazada.

Los valores del deporte tienen la capacidad de unir personas, derribar barreras y crear espacios de encuentro entre culturas y generaciones.

En suma, Magnifica Humanitas no es un texto contra la tecnología pese a cuestionar sin ambages el paradigma tecnocrático; su crítica no le lleva a descartar los aportes que puede traer consigo la Inteligencia Artificial. La encíclica es, ante todo, una invitación a discernir cómo y dónde se usa esta tecnología, para cuidar lo humano.

El 15 de mayo de 2026, León XIV firmó su primera encíclica, Magnifica humanitas («la grandeza de la humanidad»), siguiendo esta tradición de su antecesor y reafirmando la necesidad de reflexionar y responder a la revolución tecnológica que las ciencias cognitivas.

En la vida de la Iglesia, los sacerdotes están llamados a acompañar, sostener y servir a sus comunidades, pero también ellos pueden atravesar momentos de dificultad que requieren cercanía y apoyo.

Se cumple un año del fallecimiento del papa Francisco. Numerosos textos y comentarios circulan en la red para recordarlo, honrar su legado y seguir discerniendo los signos de los tiempos a partir de sus aportes.

En la vida de la Iglesia, los sacerdotes están llamados a acompañar, sostener y servir a sus comunidades, pero también ellos pueden atravesar momentos de dificultad que requieren cercanía y apoyo.

En la oración de este mes, el Santo Padre nos invita a rezar para que «cada palabra amable, cada gesto de reconciliación y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo».

En la última intención de oración del año 2025, el Papa nos pide rezar para que los cristianos que viven en contextos de guerra o de conflicto, especialmente en Oriente Medio, puedan ser semillas de paz, de reconciliación y de esperanza.

«La historia de la educación católica es la historia del Espíritu en acción», escribió el papa, destacando que la Iglesia es «madre y maestra» no por supremacía, sino por servicio».