
E l libro Sor Juana Inés de la Cruz: Confesión General, escrito por Isabel Gómez–Acebo

Ani es una joven de 23 años, de Brooklyn, de abuela inmigrante rusa, que trabaja de servidora sexual en un club neoyorquino de entretenimiento para hombres. Cuando un cliente joven ruso llega y pide a una chica que entienda esa lengua para un encuentro privado la suerte le llega a Ani/Anora.

En la siguiente fábula el autor ha procurado seguir el consejo de san Ignacio de Loyola: ocupar el papel de alguno de los personajes para revivir con todos los sentidos la experiencia viva de cada pasaje.

Cuando la abuela murió dejó a su familia un legado de silencio y profundidad respecto de Lublin, la ciudad polaca de la que huyó a Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.

En este mes de marzo el papa Francisco nos invita a orar con él por las familias en crisis: «Oremos para que las familias divididas encuentren en el perdón la curación de sus heridas, redescubriendo incluso en sus diferencias las riquezas de cada uno».

Hace poco más de 25 años, en 1998, una telenovela acaparó la atención y los

Llegué al hospital y sus padres, hermanos e hijos estaban desconsolados. No existen palabras adecuadas en esos momentos cuando el dolor taladra hasta lo impensado del ser humano.

La relación de Hollywood con la Iglesia Católica es particular. Sus películas de terror están generalmente plagadas de imaginería católica.

En este mes de febrero el papa Francisco nos invita a orar con él por las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa.

El Cerro del Hueso aún huele a las brasas que dejó la Navidad cuando se acostó el Niño Dios. Esas brasas que arrastran el viento frío del invierno y que a su vez llegan con las canciones de Ramón Ayala, que se tocan en las casas de las orillas, se entremezclan con la sazón de los frijoles borrachos y las discadas.