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El monopolio de la Salvación

¿Sólo si un hombre ejerce la espiritualidad me puedo salvar? En varios momentos históricos, culturas, creencias y comunidades las mujeres han participado y ejercido la espiritualidad. También es cierto que las mujeres sacerdotisas, curanderas, médicas, brujas o chamanas parecieran estar reemergiendo desde muchas prácticas —incluso, dentro de la Iglesia católica—, como es el caso de la Amazonía, donde mujeres dirigen comunidades eclesiales, situación que tanto escozor ha causado al papado.

En esta ocasión la pregunta es: ¿Por qué las mujeres no podemos participar en la jerarquía eclesial católica? ¿Por qué seguimos reproduciendo aquellas formas jerárquicas de poder sacerdotal desde lo hegemónico, vertical y patriarcal? ¿Acaso es esto la monopolización de la fe y de la salvación?

Algunas respuestas se han dado en ese sentido: Elías González —en su libro Religarnos. Más allá del monopolio de la religión (Kairós, 2022)— hilvana temas como el capitalismo, el patriarcado y el colonialismo. Allí afirma que «éste es el monopolio radical que, en el caso de la religión se expresa de la siguiente manera: he de acudir a profesionistas de la religión si quiero vivir mi espiritualidad». Mi pregunta va más allá: ¿Debo acudir a profesionistas de la espiritualidad varones, blancos, letrados, para vivir mi espiritualidad?

Por su parte, Isabel Corpas de Posada —teóloga colombiana— hizo un fuerte llamado al papa Francisco cuestionándole su decisión de no incorporar mujeres como sacerdotisas. No únicamente ella, varias teólogas han hecho este mismo cuestionamiento en las últimas décadas. Pareciera haber más apertura hacia las identidades diversas que a la participación de las mujeres, como se evidencia en las respuestas dadas en el documental Amén. Francisco responde.

Corpas de Posada añade: «Y deduje —con todo respeto, papa Francisco— que no me podía convencer el argumento del doble principio petrino–mariano para seguir discriminando a las mujeres en la Iglesia negándoles el sacramento del orden: sencillamente, no responde a las actuales circunstancias sociales. Es una opinión teológica y no es un dogma».

Es decir, para que una persona se salve, ¿necesariamente lo tiene que autorizar un hombre? Las mujeres sí pueden bautizar, pero sólo en caso de que la vida peligre. ¿Crear comunión con la divinidad? Dar la comunión sí, pero no consagrarla. ¿Confirmar la fe? En espíritu sí, pero no como guía ni autoridad de una comunidad. Matrimonio, sólo si lo va a contraer, pero sacerdocio no. ¿Y ser sacerdotisa? Creo que ya sabemos la respuesta. O sea, que hay una subordinación en la impartición de los sacramentos.

Sólo quiero añadir que la definición de misoginia del Instituto de las Mujeres dice: «La misoginia prevalece en culturas o sociedades que consideran a las mujeres inferiores a los hombres y les atribuyen un rol centrado en la reproducción de la especie humana, en el cuidado de hijos/as y en el hogar. Por ello, redunda en prácticas de subordinación, sometimiento, violencia e incluso crímenes contra las mujeres». Corpas de Posadas sostiene que hay textos como los de san Isidoro, santo Tomás y el papa Gregorio I que sí sostienen ideas misóginas, que todavía se estudian y se reproducen, aunque sean de los siglos X a XIII.

Así, ¿por qué alguien se niega a incluirnos todavía? De cualquier manera, las jerarquías generan relaciones desiguales de poder; habría que cuestionar su sentido más hondo. Mientras tanto, ¿será que las mujeres habremos de tomar otros caminos para relacionarnos de formas más equitativas, no sólo con la estructura misma, sino con la espiritualidad? Creo que ahí se están jugando muchas cosas respecto de la permanencia de feligreses en la Iglesia, porque si no cambia la estructura, entonces ¿quedará una religión sólo de hombres y para hombres?

Para saber más:

González Gómez, Elías. Religarnos. Más allá del monopolio de la religión. Barcelona: Kairós, 2022.

Corpas de Posada, Isabel. Con todo respeto papa Francisco, pero… Vida Nueva Digital, 19 de abril de 2023. Disponible en versión electrónica en: https://www.vidanuevadigital.com/blog/con-todo-respeto-papa-francisco-pero-isabel-corpas/

Corpas de Posada, Isabel. Mujeres teólogas: ¿cuál es nuestra identidad y nuestro aporte al quehacer teológico? Franciscanum. Revista de las ciencias del espíritu, vol. LI, núm. 151, enero–junio, 2009, pp. 37–76. Universidad de San Buenaventura, Bogotá.

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