
En este panel, organziado por la CIRM Nacional, cada hermana nos compartirá su experiencia sinodal a la Iglesia latinoamericana desde sus respectivos campos pastorales. 16 de enero. 6:30 pm.

Escribo desde la región carbonífera de Coahuila, de donde se ha extraído carbón durante casi dos siglos. La cicatriz humana es inmensa. Más de tres mil muertos en sus minas.

Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas, en México hay 110 mil personas desaparecidas desde 1962 a la fecha. La cifra podría ser mayor dado que hay desapariciones que no llegan a denunciarse. Las personas ausentes no son las únicas víctimas, también son sus familiares y personas allegadas. La ausencia se convierte, para ellas, en una tortura constante.

Este año marca un hito en la historia del cine mexicano —y también en el cine mundial—, pues casi la totalidad de las películas nominadas a los premios Ariel, de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, están realizadas por mujeres.

En México confluyen cuatro flujos migratorios, lo cual plantea que es un país receptor de personas que ofrece una nueva oportunidad en sus vidas. Sin embargo, también es expulsor de migrantes, pues no garantiza las condiciones mínimas necesarias para su debido desarrollo.

Esa mañana, en un círculo, se sentaron más de 12 mujeres; respiraron sin la prisa de ir a hacer la comida o atender los pendientes del hogar para darse el tiempo de expresar su sentir y su estar: «Los sufrimientos compartidos son menos, duelen menos.

Por Rocío Morfín Otero*-CRUCE La literatura guarda un espacio libre para la imaginación de lo

El síndrome del burnout es definido como un conjunto de síntomas que hacen referencia al agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución del desempeño personal causados por cuestiones laborales.

Habíamos formado un círculo, debajo de los árboles en los cuales, entre sus copas y ramas paseaban varios monos saraguatos. Estábamos debajo del cielo de una mañana cubierta por la neblina de la selva. Guacamayas viajando y anunciando la mañana, había lluvia.

Al pueblo de Dios y a todas las personas de buena voluntad que peregrinan en A.L y el Caribe.
Al terminar este encuentro, como “Mujeres del Alba”, testigas de la Resurrección y enviadas a comunicar la Buena Nueva (Mateo 28, 1-10) queremos compartir lo que hemos visto, oído, hablado y reafirmar la alegría de este caminar sinodal.