
Desde antes de subir al camión rumbo a Ejercicios Espirituales sentí gran consolación, gratitud y gratuidad, porque te escuché en la generosidad descarada, en la paz que habita mi hogar, en el amor paciente de mi hermana, en el poema de mi madre y en la experiencia espiritual de otras personas.

María Antonia empieza a usar el hábito de las «beatas jesuitas» como un signo de su nueva vida de consagrada a Dios. Ya no se llamará María Antonia de Paz y Figueroa, sino que elige el nombre de María Antonia de San José.

Vive la Cuaresma y la Pascua haciendo Ejercicios Espirituales en la vida ordinaria.
Una iniciativa para descubrir la Creación desde las manos De Dios, y su cuidado en nuestra vida, con oración diaria, con acompañamiento personal durante 12 semanas.

El equipo del Centro Ignaciano de Espiritualidad Casa Loyola de Guadalajara convocan a participar en los Ejercicios Espirituales breves en la vida ordinaria.
Del 5 de febrero al 1 de abril de 2024

Un elemento muy importante de la espiritualidad ignaciana es la idea del subiecto o sujeto. Describe la condición general del ser humano, de la persona, su realidad corporal, mental y espiritual.

Ignacio de Loyola invita a comenzar los Ejercicios Espirituales a través de meditaciones, repeticiones y resúmenes sobre los pecados.

En la contemplación de las Dos Banderas, san Ignacio pide a Dios, como gracia: «conocimiento de los engaños del mal caudillo y ayuda para dellos me guardar…», para desde esa petición mirar la condición de nuestra historia, como campo donde nuestra ambición, afán de gloria y reconocimiento y deseo de poder pueden llevarnos a la más terrible perdición.

Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola son una experiencia en la que, desde el silencio interior y exterior, podrás preguntarte: ¿Quién soy? ¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿Qué quiere Dios de mí? Y desde un diálogo sincero con Dios, poner todos tus dones al servicio de los demás.

Al inicio de sus Ejercicios Espirituales san Ignacio pone la práctica de introspección a la que nombra “examen”. No se trata de una evaluación perfeccionista, sino de una búsqueda de vivir cada vez más conscientemente.

Una buena oportunidad para encontrar el sentido profundo de la propia existencia. Con un excelente expositor, el sacerdote jesuita Luis García Orso, S.J. 22 al 24 de septiembre.