
Te invitamos a los ejercicios espirituales breves en la vida ordinaria, ¡ven a vivir esta experiencia de crecimiento personal y comunitario!

Ya comentamos que existe un grupo de autores que considera que el fruto principal de los Ejercicios Espirituales es encontrar y elegir la vocación personal.

En este escrito ofrezco una pequeña reseña del Segundo Simposio Intercontinental sobre Ejercicios Espirituales y Conversión Ecológica, del cual tuve el privilegio de ser testigo y participante.

Te invitamos a vivir los ejercicios espirituales en línea, diseñados para integrarse fácilmente en tu vida cotidiana.
Inician el 19 de agosto.

Los Ejercicios Espirituales (EE) llegaron a mi vida como un rayo de sol en medio de una tormenta, justo en un momento cuando la imagen que tenía de Dios estaba distorsionada por el dolor, el odio y el miedo.

Las ofertas exprés, el número de likes y seguidores, las selfies, las fotos de perfil y la facilidad de no necesitar construir relaciones «cara a cara» para tener la vida resuelta han generado un cambio acelerado en nuestra cultura. Pero ¿serán las plataformas las responsables del daño?

El Centro Ignaciano de Espitirualidad, Casa Loyola invita a la segunda etapa del Retiro Ignaciano en la vida ordinaria. El retiro está basado en la segunda semana de los Ejercicios Espirituales.
Todos los jueves durante 8 semanas. Inicia el próximo 27 de junio y hasta el 15 de agosto.

Lo que le pedimos a Dios como gracia de esta meditación es aprender a sentir desde el corazón del Señor, y desde ahí entender cómo entregar la propia vida para que las hermanas y los hermanos tengan vida.

Camino despacio pero con prisa, con ansiedad pero sin fuerza; con la urgencia de llegar a lugares que evitaré una vez que los tenga enfrente. Lugares a los que me presentaré con las manos vacías y con los pies cansados. Camino de forma incongruente, anhelando un abrazo, pero queriendo andar por mi cuenta.

El amor sin límites de Dios es el único capaz de sanarnos las heridas del desamor que se hallan en la base de nuestra identidad enferma, egocéntrica.