
Desde mi niñez, cada vez que subo montañas o me interno en espacios con poca intervención humana siempre me acompañan dos sensaciones: por un lado, la de asombro ante la majestuosidad y la belleza de la naturaleza, y, por otro, la de ser muy pequeño y vulnerable ante la inmensidad que me rodea. Esta mezcla afila mi atención y me carga de vitalidad.

«Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio».

«Señor, date prisa en ayudarme».

Quiero comenzar haciendo alusión a un evento significativo para conmigo como lo fue la última reunión internacional de hermanos jesuitas celebrada en Roma en el año 2022, donde el P. General Arturo Sosa, S.J

Mi camino con Dios, desde la espiritualidad ignaciana, comenzó en la Casa de Ejercicios Espirituales de Puente Grande, donde hice por primera vez los Ejercicios.

«Dichoso el pueblo escogido por Dios».

Celebrar a san Ignacio de Loyola es recordar que su vida fue dedicada completamente a compartir la Buena Noticia de Jesús.

Dicen que uno nunca se ve tal cual es, pues no estamos terminados. Que en los espejos, los rostros aparecen volteados, que los ojos se ven a sí mismos sin verse del todo.

«Señor, ten compasión de nosotros».

En 1989 entré a estudiar Ingeniería en Sistemas Computacionales en el ITESO. Recuerdo que un profesor nos decía: «En mis tiempos nos metíamos a la computadora para programarla».