
En este mes de marzo el papa Francisco nos invita a orar con él por las familias en crisis: «Oremos para que las familias divididas encuentren en el perdón la curación de sus heridas, redescubriendo incluso en sus diferencias las riquezas de cada uno».

A doce años del inicio de su pontificado, siete jesuitas reflexionan sobre el impacto del papa Francisco en su camino personal como seguidores de Jesús, compartiendo cómo su liderazgo ha inspirado y transformado su vocación de fe.

¿Queda, todavía, credibilidad en la Iglesia? Me parece que todas las respuestas posibles encuentran lugar ante la pregunta; en los extremos encontraríamos un sí y también un no. ¿Por qué sí y por qué no?

El gran fallo de nuestras izquierdas ha sido no apuntar a esa meta de acabar con los ricos. Creyeron que podían conseguir la justicia y la igualdad, dentro de un sistema injusto y antiigualitario.

El papa Francisco dedica su intención de oración para el mes de marzo a las familias en crisis: un tema cada vez más importante en la sociedad actual, en la que, en muchos países, el número de separaciones y divorcios supera el de matrimonios.

A doce años del inicio de su pontificado, siete jesuitas reflexionan sobre el impacto del papa Francisco en su camino personal como seguidores de Jesús, compartiendo cómo su liderazgo ha inspirado y transformado su vocación de fe.

Hay una pregunta real y genuina desde el feminismo para las religiones o espiritualidades que conviene responder auténtica y genuinamente y no desde una postura políticamente correcta: ¿Hay alguien superior en términos de género?

Hace poco más de 25 años, en 1998, una telenovela acaparó la atención y los

Queridos hermanos y hermanas: Con el signo penitencial de las cenizas en la cabeza, iniciamos

En esta Cuaresma proponemos algo diferente: un «Ayuno de patriarcado y sexismo». Con un impulso diario, buscamos embarcarnos en un proceso que nos ayude a construir una comunidad eclesial con mayor igualdad para las mujeres.