Fratelli Tutti desde la perspectiva de una joven musulmana

Anam Wasey

Los tiempos en que vivimos exigen respeto mutuo y fraternidad, por eso la encíclica Fratelli Tutti tiene un gran significado en el escenario actual. Con este documento, el Santo Padre nos enseña caminos concretos para construir un mundo justo y pacífico a través del respeto a los derechos humanos y el servicio al bien común. Como musulmana, me siento inspirada por dicha encíclica, que se dirige a todas las personas de buena voluntad, independientemente de sus creencias. En este artículo me gustaría compartir algunas reflexiones, basándome en el Corán y las tradiciones que existen sobre Mahoma. 

Todos los valores humanos están fundados en el amor

Todas las religiones promueven la solidaridad, la tolerancia, el respeto mutuo, la no violencia, la verdad y la misericordia. Para resumirlo en una palabra, enseñan «humanidad». El Corán nos enseña a los musulmanes que el universo en el que vivimos se caracteriza por su armonía y su paz. Cuando el Todopoderoso creó el cielo y la tierra, Él ordenó todas las cosas para que cada una pudiera realizar su función en paz, sin que hubiera un choque entre ellas. El Corán también establece que «La humanidad no es más que una sola hermandad». 

En las tradiciones sobre Mahoma, él enseñó a sus compañeros a mantener la paz y las buenas relaciones con los que no compartían sus convicciones de fe y les indicó que la paz es tan valiosa como otras prácticas espirituales significativas como la oración y el ayuno. 

Servir al bien común 

La esencia misma del Islam es servir a la humanidad y proporcionar ayuda para aliviar el sufrimiento. Nuestro libro sagrado, el Corán se dirige a todos para que realicen desinteresadamente cualquier servicio. En él se ha indicado que se debe alimentar a los necesitados, a los huérfanos, a los prisioneros, tal como lo ha dicho el papa en Fratelli Tutti: «El hambre es un crimen ya que la comida es un derecho inalienable» (188). 

Pluralismo religioso 

El papa subraya que la paz entre las religiones es posible, por lo que es necesario garantizar la libertad religiosa, que es un derecho humano fundamental para todos. Hoy vivimos en la era de la globalización, en la que conviven muchas comunidades integradas por personas de diversos orígenes étnicos y culturales. Cada día interactuamos con muchas personas que siguen diferentes confesiones religiosas y convivimos cotidianamente con varios sistemas de fe. Esto se ha vuelto muy común.

Al ser una religión universal, el Islam aboga por una asociación armoniosa entre las personas que pertenecen a diferentes cultos para lograr la coexistencia pacífica y para el desarrollo progresivo de todos los seres humanos. También busca mantener una relación pacífica entre los seguidores de cualquier confesión.

Las religiones están destinadas a construir puentes, no muros entre las personas. Si las enseñanzas del Corán y Mahoma sobre la libertad religiosa y las relaciones interreligiosas se siguieran en su sentido y espíritu verdaderos, el conflicto y el odio se reducirían, al mismo tiempo que la coexistencia sería mejor. El Corán dice que no hay ninguna coacción dentro de la religión: «Tu fe es para ti y la mía es para mí (2:256)».

La incorrecta interpretación y el uso indebido de las religiones

El papa señala que una interpretación errónea y manipulada de los textos sagrados es la causa del terrorismo. Los eruditos religiosos y los líderes políticos que tienen intereses creados malinterpretan estos textos para adaptarlos a sus intereses, provocando guerras y violencia. Un terrorista no pertenece a ninguna religión y un verdadero creyente no puede ser terrorista. El Corán dice que quien «mata a un inocente, mata a toda la humanidad, pero cuando salva a un inocente, salva a toda la humanidad» (5:32). El terrorismo es un acto criminal que tiene un motivo político y no tiene nada que ver con la religión.

El amor al prójimo

La cita del Evangelio: «ama a tu prójimo como a ti mismo» es paralela al concepto de Mahoma que establece uno debe querer para a su hermano lo que quiere para sí mismo. El papa Francisco señala que la indiferencia ante las situaciones difíciles de los demás es una plaga que destruye a la humanidad. La mayoría de la gente se resiste a hablar de los sufrimientos de la sociedad. Francisco, en cambio, nos llama a practicar la benevolencia, buscar el bien de los demás y a luchar por la justicia.

Importancia del diálogo

Como musulmana, me alegra saber que la inspiración para Fratelli Tutti proviene del «Documento sobre la fraternidad humana para la paz mundial y la convivencia», que el papa firmó en 2019, junto con Ahmed Al Tayeb, el Gran Imán de Al-Azhar.

El diálogo promueve el aprendizaje mutuo, Francisco enfatiza que se debe recurrir al diálogo como una forma de cooperación común. El tiempo en el vivimos hoy no requiere ni enfrentamientos ni controversia, sino diálogo. La mayoría de la gente es buena y hay poder en la bondad.

Agradecemos a Emiliano Stornelli, del Consejo de Religión y Seguridad su permiso para reproducir este artículo. El texto ha sido adaptado y editado por razones de espacio. El original se puede consultar en “Fratelli Tutti”: A Young Muslim’s Perspective 

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