Evangelio del domingo 25 de octubre

«Escucha mi grito, Señor, atiende a mis clamores».

OCTUBRE

  • Éxodo 22, 20–26
  • Salmo 17, 2–3a. 3bc–4. 47 y 51ab
  • 1 Tesalonicenses 1, 5–10
  • Mateo 22, 34–40

§ San Pablo en la Primera Carta a los Tesalonicenses anima a la comunidad y les muestra cómo han aprendido a compartir y a dar testimonio de la fe que recibieron de Pablo y sus compañeros. Cuando otras personas nos comparten vida y esperanza, llega un momento en que también nos sentimos impulsados a compartirlas con los demás. Así actuaron los creyentes de la comunidad de Tesalónica. Su testimonio de vida impactó a muchas personas de otras regiones, como Macedonia y Acaya.

§ El papa Francisco en una ocasión comentó que la evangelización consiste fundamentalmente en el testimonio de vida. No se trata de una simple transmisión doctrinal y moral. Se trata de manifestar nuestra relación personal con Jesús y hacerla visible mediante nuestras acciones cotidianas. Esto es lo central y esencial. Por eso, cuando le preguntan a Jesús cuál es el mandamiento más importante, la respuesta es simple: vivir en el amor, en una relación personal con Dios y los demás. En el Evangelio de Juan, Jesús lo dice también a sus discípulos: «Ámense los unos a los otros, como yo los he amado», y añade: «En esto reconocerán todos que son mis discípulos». De este modo, nuestra relación personal con Jesús y la forma como tratamos a los demás se convierten en una manifestación de la presencia de Dios en el mundo.

Hoy Jesús nos sigue llamando e invitando a ser testigos de su presencia en el mundo. Este camino comienza cuando permitimos que Dios transforme nuestro corazón a través de la relación que cultivamos con Él y dejamos que esa transformación se manifieste en nuestra manera de relacionarnos con los demás y con la creación. De igual manera, así como vemos en Ex 22, 20–26, sigue siendo actual y necesario testimoniar nuestra fe con las personas más frágiles y vulnerables de la sociedad, pues Dios escucha y atiende siempre de manera especial el clamor de quienes padecen la injusticia y el sufrimiento.

Ilustración: ©Tzitzi Santillán

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