Evangelio del domingo 18 de octubre

«Vengan, alegres demos vivas al Señor».

OCTUBRE

  • Isaías 45, 1. 4–6
  • Salmo 95, 1 y 3. 4–5. 7–8. 9–10a y c
  • 1 Tesalonicenses 1, 1–5
  • Mateo 22, 15–21

§ Escuchamos en el Evangelio de Mateo una de las preguntas más polémicas hechas a Jesús: ¿Es lícito o no pagar el tributo al César? La respuesta de Jesús sobre «dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios» tiene un mensaje profundo: la fe en Dios se distingue del deber político, pero no son realidades separadas del todo. Se reconoce que existen responsabilidades hacia el orden civil, pero en ningún momento Jesús dice que el poder político sea absoluto. La causa de Jesús no es el servicio al imperio romano, sino al reino de Dios. La centralidad y la soberanía última es siempre de Dios. Desde esta fe se busca por tanto el poder incidir en la vida social y política, es decir, el poder encarnar los valores del reino en todas las dimensiones de la vida.

§ En el profeta Isaías vemos que Dios elige al rey Ciro de Persia para liberar a Israel del exilio en Babilonia. Lo interesante es que Ciro no pertenecía al pueblo de Israel ni conocía al Dios de Israel. Sin embargo, Dios lo escoge como mediación para derrotar a otros reyes y naciones en favor de su pueblo. De este modo, se manifiesta que nadie puede compararse con el Dios de Israel, que actúa para la salvación de los suyos. Ciro no es el protagonista, sino Dios que interviene y guía la historia del pueblo.

Estas lecturas nos recuerdan que nuestra vida de fe no debe estar del todo lejana de nuestra vida social y compromiso en la búsqueda del bien común. Todas y todos estamos llamados a colaborar en la construcción de una sociedad más justa, promoviendo siempre la dignidad humana y el bien común. Sin embargo, nuestro compromiso no significa absolutizar o divinizar algún sistema político, partido o gobierno. Lo único verdaderamente absoluto es Dios y su Reino. Por ello, es importante mantener una actitud crítica frente a cualquier sistema político o ideológico que se presente como perfecto o incuestionable.

Ilustración: ©Tzitzi Santillán

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