En este número apostamos por una propuesta que atraviesa la experiencia de Je-sucristo como acontecimiento cotidiano en el hacer y el andar de los pueblos de Abya Yala. Tras más de 500 años de dominación, éstos sostienen su mirada como forma de resistencia, recordándonos que otros mundos son posibles. Nos enseñan que Dios se manifiesta en las aves, centinelas de un tiempo no lineal; en el abuelo fuego, que orienta el corazón; en el aire, que alimenta la vida; en el agua, que serena el espíritu, y en la tierra, espacio sagrado de donde venimos y al que pertenecemos.
Como afirma la teóloga Yenny Delgado, a quien agradecemos su valiosa colaboración en la coordinación de este número, «corazonar la teología desde Abya Yala es sentipensar a Dios; es hacer una teología desde nuestra Madre Tierra, viviéndola a corazón abierto, sintiéndola y pensándola con las manos que la labran, la siembran y la cosechan». Una teología que escucha a los ancestros y reconoce en ellos una sabiduría, sin pretensiones de supremacía ni verdades absolutas.
En el marco del Jubileo de los Pueblos Originarios, de octubre de 2025, la Iglesia católica ha expresado también su deseo de reconciliación. «Como Iglesia, pedimos perdón por esas heridas y reafirmamos nuestro compromiso de caminar juntos», afirmó el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.
Hoy, frente a una humanidad marcada por la crisis del modelo capitalista y neoliberal que ha agotado sus promesas de bienestar, la respuesta está en nuestro origen, que no debe ser apropiado sino reconocido. Saberes negados y borrados en nombre del progreso, que hoy resurgen con fuerza para recordarnos que la vida plena se construye desde la reciprocidad, la comunidad y el respeto a la Tierra.
Como en la profecía inca de Túpac Amaru —«Volveré y seremos millones»—, asistimos al retorno simbólico de esas voces. Voces que hoy se levantan, no desde la revancha, sino desde la memoria y la dignidad nacida en los pueblos que nunca dejaron de soñar y que, en su caminar, han incorporado a Cristo en sus sueños, haciéndolo parte de su historia, de su lucha y de su esperanza compartida.
Equipo editorial de CHRISTUS







Un comentario
Muito interessante esse artigo onde a teologia parte da terra como e dos saberes ancestrais de nossos povos. Gosto de.pensar a articulação dos Povos no âmbito da reciprocidade e circularidade como propostas ciclica, do pensar indigena que diz Eu voltarei e seremos milhões.