
Muchas veces he escuchado por ahí especulaciones del tipo: “¿Qué hubiera sucedido si Pilatos no le hubiera dado la espalda a Jesús?” Me parecen especulaciones estériles. ¿Por qué?

La polarización entre posturas distintas ante la realidad, ya sea ésta política, social, deportiva o religiosa, no es algo exclusivo de nuestra época. El enfrentarse a lo diferente con descalificaciones, chismes e intrigas, tampoco.

Hay pasajes de la Biblia que una lee con distintos ojos conforme pasa el tiempo, porque las propias experiencias de vida los iluminan distinto. Si la Biblia es un libro para todas los tiempos y lugares, pues desde luego también lo es para nuestros tiempitos y lugarcitos personales.

En el Génesis, Satanás presenta a la mujer la tentación por excelencia: “Seréis como Dios”. Es una provocación que impulsa a la desobediencia, no importa aquí si se trata de comer o no de un fruto o de otra cosa, es el hecho de ofrecer el oponerse a Dios en aras de ser como Él.