
«Pecadores llamados, perdonados y comprometidos».

Para Adolphe Gesché, «la hipótesis Dios o la idea de Dios —tanto en el caso del creyente como de aquel que no lo es— puede ayudar al hombre a pensar». De los creyentes podría surgir la objeción de que de hecho se puede pensar sin apelar a Dios, lo cual es cierto. Mientras que los no creyentes, por su lado, pueden mostrar resistencia al percibir que un concepto como el de «Dios» se avecina al de pensamiento.

Al hablar del Espíritu, nos damos cuenta de que el término ha tenido diversas modalidades temáticas: acepción hebrea (ruah, femenino); griega (pneuma, neutro) y latina (spiritus, masculino).


Gassho, antes de entrar al zendo —una reverencia con las manos juntas a altura del plexo—, tener cuidado de no tropezar con la alteración de unos centímetros de altura puesta a la entrada del zendo para recordar estar presente, para tener los pies bien plantados y la conciencia bien alerta.


Hace unos meses acompañé a mi mamá a que le hicieran una operación de cataratas. Mientras estaba en la sala de espera, en la pantalla comenzó la película Los tres huastecos. No sé si entra en la categoría de gusto culposo, pero he visto toda la filmografía de Pedro Infante y Los tres huastecos es una de mis favoritas.

Hoy abundan las opiniones sobre lo que sucede con las y los jóvenes. Se dice que no tienen reglas, que se la pasan en las redes, que su sentido de vida está en riesgo, que se viven solos y solas, etc.

«Dejar de mirar al cielo para mirar la vida que acontece frente a nosotros».
