
«Dejar de mirar al cielo para mirar la vida que acontece frente a nosotros».



Al referirnos a la Contemplación para alcanzar amor, con la que Ignacio da cierre a

Partía yo de la cita de Gálatas 5 versículo 22 en la que san Pablo nos recuerda los frutos del Espíritu: «amor (ágape/charitas), alegría, paz, paciencia, benignidad, bondad, longanimidad, mansedumbre, fe, modestia, continencia». Ahora, siguiendo una reflexión de Karl Rahner —teólogo del Concilio Vaticano II—, añado que esto lo hemos de aplicar en dos sentidos.

«¿Qué tenemos que hacer, hermanos?».

Muchas veces vivimos corriendo, alcanzando o persiguiendo «algo»: buscamos crecer, superarnos, lograr éxitos, ganarnos «un lugar en el mundo», demostrar que podemos… Pero ¿para qué?

«¿Reconocemos a Jesús como
el Hijo del Padre?».

«La fe es el tesoro más grande
que podemos tener».

Roberto Carlos Ábrego forma parte de la Iglesia anglicana en la diócesis de Europa, en Alemania, pero ha experimentado en carne propia el ecumenismo al provenir de una familia con raíces en distintas iglesias y al haberse formado en la Compañía de Jesús.