
Un ministerio ordenado al servicio de la paz «La paz sea con ustedes» (Lc 24,

Una mirada desde el Chaco del siglo XVIII

Podemos afirmar que los pobres son verdaderos maestros de vida y de cristianismo, porque en ellos se revela de manera privilegiada el corazón de Dios

El Diálogo Nacional por la Paz —conformado por los jesuitas de México, la Conferencia del Episcopado Mexicano y la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosas de México— publicó una carta dirigida a líderes religiosos y a la ciudadanía en general, en la que convoca a «caminar y conversar por la paz»

Este artículo reflexiona sobre la vida y el legado del padre Pedro Arrupe, SJ, haciendo hincapié en su autenticidad, humildad y liderazgo arraigado en el Evangelio.

Durante el segundo día de la COP30, realizado en Belém, Brasil, un grupo de manifestantes, en su mayoría indígenas y activistas por el territorio, interrumpieron en la sede donde se lleva a cabo la cumbre. El hecho ocurrió el martes 11 de noviembre, cuando, a través de gritos y empujones, decenas de personas exigían poder ingresar a la sala que acoge la cumbre climática.

En este episodio de Ve y diles, conversamos con el padre Jorge Atilano González Candia, S.J., sobre los diez años de Jesuitas por la Paz.

Manzo llegó al ITESO, en el semestre de otoño de 2009, con un anhelo casi delirante: «Me llamo Carlos Alberto Manzo Rodríguez, soy de Uruapan y voy a ser presidente de México», recuerda Alberto Bayardo, el primer coordinador de la carrera, consultado para este texto.

América Latina y el Caribe, en particular México, son territorios atravesados por una crisis de violencia.

A principios de los años cuarenta del siglo XX arribó a la península de Baja California sur el líder de la Unión Nacional Sinarquista, Salvador Abascal.