Evangelio del domingo 14 de diciembre

«La alegría verdadera nace en los que esperan con paciencia activa».

Diciembre

  • Is 35, 1–6. 10
  • Sal 145
  • Sant 5, 7–10
  • Mt 11, 2–11

§ La invitación de Isaías es a alegrarse por la presencia de Dios en la historia. El desierto florecerá, los ciegos verán, los cojos saltarán. Estas imágenes no expresan consuelo fácil; reflejan una esperanza que transforma lo árido en camino fértil.erdido.

§ La carta de Santiago nos recuerda que esperar no equivale a cruzarse de brazos. Así como el campesino cuida con paciencia lo sembrado, también nosotros debemos cuidar los brotes de vida y consuelo que germinan.

§ Juan el Bautista, desde la cárcel, busca confirmar si Jesús es el esperado. Jesús responde desde los vínculos que ha generado con los excluidos: los ciegos reciben la vista, los cojos andan, los pobres son evangelizados, y en esos vínculos la vida brota, confirmando su identidad de hijo de Dios.

§ La alegría que celebramos hoy no depende de que todo esté resuelto, sino que nace de la certeza de que Dios ya está actuando en nuestra historia. Su Reino se hace visible en los pequeños gestos de sanación y de esperanza.

Alégrate, Iglesia peregrina, porque el Señor ya camina contigo. Su presencia se deja ver en cada rostro que recupera la vida.

Ilustración: ©Tzitzi Santillán

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