
El año 2026 comenzó de forma muy convulsa y Donald Trump ha sido la figura

Comenzó el año con un hecho extraordinario que, según los responsables del destino nacional, abre «un nuevo momento político». Que este momento sea definido solo por la acción externa sería renunciar a las posibilidades que esta abre y, a la vez, abandonar al acaso la agencia política de los venezolanos. La responsabilidad de una restauración democrática, hoy incierta, no descansa solo en el liderazgo, sino también en la sociedad entera.

El inicio de las excarcelaciones de los presos políticos abre una gran puerta a la esperanza. Por ello, los que amamos a Venezuela, y estamos comprometidos en superar la larga y gravísima crisis que vivimos, debemos trabajar con renovado coraje, mente lúcida y corazón generoso y solidario.

He pensado mucho desde que despertamos, algunos, el pasado 3 de enero con la impactante

La tarde del 29 de junio de 1919 un médico de 53 años, que estaba en camino para atender a un paciente, murió atropellado en una calle de Caracas.

En enero de 2025 la Revista SIC cumplió 87 años de existencia en Venezuela, y eso, en sí mismo, podría ya resultar un logro no menor, pues la convierte en la publicación con presencia editorial más longeva en la historia del país.

Francisco, en franca y absoluta coherencia con la tradición de la Doctrina Social de la Iglesia, resalta la conveniencia de la democracia como sistema de gobierno para las sociedades y los Estados seculares.

Quien fuera Provincial de Venezuela (1996-2004), rector de la Universidad Católica del Táchira (2004-2010), director del Centro Gumilla y de SIC (1979-1996) y reconocido por su servicio a los sectores más vulnerables del país y en el escenario internacional, ofrece una visión poselectoral del país donde la reconciliación nacional obtiene el rol protagonista.

Actualmente, en la mayoría de los países del mundo, hablar de fronteras equivale a hablar de violencia. Ante el resquebrajamiento del sistema de Estados nación, el incremento de los flujos migratorios, el aumento de las “economías criminales” y una férrea política de seguridad nacional como respuesta a dichos fenómenos, la violencia pareciera ser el lenguaje común de las fronteras del mundo.