
La palabra vocación proviene del latín vocatio, que quiere decir «acción de llamar». No se trata únicamente de una inclinación hacia un oficio o una profesión, sino de una voz que llama desde lo más profundo del ser. Es una invitación a descubrir para qué hemos sido creados y cómo nuestra vida puede convertirse en un don para los demás.

La vocación no comienza cuando alguien encuentra una respuesta definitiva, sino cuando se atreve a formular las preguntas necesarias que orienten su vida. Los cinco cuadernos que integran este número buscan acompañar la búsqueda de la vocación en las juventudes desde distintas perspectivas.

La manera de construir conocimientos a partir de experiencias aparentemente descomplejizadas es diametralmente opuesta a la de los adultos nacidos durante la segunda mitad del siglo XX.

Acompañar a jóvenes ha sido una de las experiencias que más ha transformado mi manera de comprender la esperanza.