
A una semana de haberse realizado el segundo Diálogo Nacional por la Paz en el

Como afirman los místicos cristianos, la actividad primordial del creyente no es la actitud negativa de lucha contra el mal sino una actitud creativa, restauradora y liberadora. Solo bajo esta actitud, la persona constructora de paz –incluso siendo víctima– se olvida de sí misma y se entrega a un camino duro y sacrificial. El proceso de construcción del mundo marcha entonces con el ser humano liberándose de los límites que le impone aquella falta de paz.

COMUNICADO: Segundo Diálogo Nacional por la Paz
Más de 1,200 personas de todo el país se reunieron en el Segundo Diálogo Nacional por la Paz para mirar de frente la violencia, compartir caminos probados y asumir una responsabilidad común: reconstruir la paz desde lo local, con visión nacional.

Organizado por la Conferencia del Episcopado Mexicano, la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos y Sociedades de Vida Apostólica de México y la Dimensión Episcopal para los Laicos, el encuentro, que tendrá como sede el ITESO.

En estos diez años celebramos la realización de un sueño que se ha hecho camino: junto con más de 75 mil personas que apuestan por reconstruir la esperanza, hemos acompañado decenas de comunidades en 62 municipios de 20 estados del país.

Hemos leído su mensaje, fruto de su CXIX Asamblea Plenaria y deseamos expresarles nuestro pensar y sentir en relación a lo que abordan ustedes en su contenido. Se los compartimos a manera de puntos, para poder ubicar y contextualizar nuestro mensaje.

El Diálogo Nacional por la Paz y la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, invitan este 11 de octubre a participar en las Actividades por la Paz en Chilpancingo, #Guerrero, en memoria del P. Bertoldo Pantaleón, una jornada para honrar su vida.

La Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en San Cristóbal de la casas invita a

No es ningún secreto que para Claudia Sheinbaum el siguiente sexenio trae retos importantes para lograr la estabilidad del país, generar crecimiento económico, lograr un mayor desarrollo social y, sobre todo, crear condiciones de paz en diferentes ámbitos tanto políticos, económicos y sociales.

Fortalece las relaciones comunitarias, promueve la cohesión social y facilita un entorno de paz y cooperación con a través de la «Pedagogía del Buen Convivir». Este curso es para todas aquellas personas interesadas en temas de reconstrucción del tejido social.